IDENTIDAD Y EXILIO EN BOLAÑO
Guadalajara.- El exilio, los problemas y vericuetos de la identidad y ese extraño término de la nacionalidad son los temas que han reunido a una serie de artistas provenientes de tres países: México, Estados Unidos y Canadá. Hay un personaje en donde esos tres temas se representan de manera natural. Se trata de una de las figuras literarias latinoamericanas más emblemáticas de la década pasada: el escritor chileno Roberto Bolaño. Así nació el proyecto My life as Bolaño/Mi vida como Bolaño. Que se presentará el próximo 16 y 17 de febrero en el Teatro Experimental de Jalisco.
Así, en esta loca y bizarra réplica del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), están participando dos artistas del NACL Theater (de Nueva York), Tannis Kowalchuk y Brett Keyser, la escenógrafa e iluminadora Flavia Heiva, la actriz, directora e iluminadora, Lydia Margules, la gestora y productora Zazil Servín del Museo Deseo Escena (México) y el actor y director Ker Wells del HoopScoth Collective (Canadá). Con este material humano es que se ha hecho el coctel de My life as Bolaño/Mi vida como Bolaño.
Como idea, el proyecto nació hace unos cinco años, cuando algunos de los artistas comenzaron a vislumbrar lo que sería el montaje, basados en la idea del exilio y la identidad de los seres humanos. No obstante, fue hasta febrero de 2010 cuando los colaboradores se reunieron por primera vez en la ciudad de México en 2010 para explorar el proyecto, que aborda el exilio como un estado, una perspectiva, una decisión y una bendición.
“La fe de creer en el arte como bandera y forma de vida, aunque el entorno sea difícil, aunque no haya salud, aunque el arte de uno pueda no ser tan aceptado, son algunas de las cosas que vemos en la vida de Bolaño y que de alguna manera compartimos. Así mismo, la fe es la que ha hecho este montaje posible. Somos un grupo de artistas que creemos en algo y que hemos trabajado juntos en esto”, sentencia Ker Wells.
Así el grupo se encuentra reunido en nuestra ciudad desde hace un par de semanas haciendo una residencia artística auspiciada por Cultura U de G., al tiempo que imparten talleres y clínicas a los estudiantes del Departamento de Artes Escénicas del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD).
Finalmente, presentarán el resultado de su trabajo como una suerte de corte de caja o “working progress”, en donde advierten que no se trata del montaje final, mismo que se estrenará en la ciudad de Nueva York a finales de este año. Lo que adelantan es que se trata más bien de una apropiación de los conceptos que encuentran en la obra de Roberto Bolaño. Más que una progresión dramática, lo que encontraremos es una reinterpretación de esos conceptos tan característicos del escritor chileno. Además en el montaje se hablarán los idiomas español, inglés y es posible que hasta francés, a manera de incluir las lenguas oficiales de los tres países que participan.
(¿Cuántas formas de exilio coexistieron en el escritor Roberto Bolaño, si partimos de sus salidas sucesivas de su país de origen, Santiago de Chile primero y México después? Es evidente que en él coexistieron el desarraigo, el parricidio y la tragedia, en el sentido griego de ésta última. El desarraigo como una forma de migración sin punto de retorno, el parricidio por su visión crítica de los padres de la literatura chilena -Neruda, Mistral principalmente- y la tragedia por saberse emplazado a muerte por una malestar hepático que, acaso, se le manifestó a una edad temprana -creo que sólo bebía vino de mesa-; rasgos que habrían influido en su identidad. No es la primera vez que Bolaño llama la atención de dramaturgos, cineastas y músicos-cantantes. Nota tomada del diario Milenio.)
Así, en esta loca y bizarra réplica del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), están participando dos artistas del NACL Theater (de Nueva York), Tannis Kowalchuk y Brett Keyser, la escenógrafa e iluminadora Flavia Heiva, la actriz, directora e iluminadora, Lydia Margules, la gestora y productora Zazil Servín del Museo Deseo Escena (México) y el actor y director Ker Wells del HoopScoth Collective (Canadá). Con este material humano es que se ha hecho el coctel de My life as Bolaño/Mi vida como Bolaño.
Como idea, el proyecto nació hace unos cinco años, cuando algunos de los artistas comenzaron a vislumbrar lo que sería el montaje, basados en la idea del exilio y la identidad de los seres humanos. No obstante, fue hasta febrero de 2010 cuando los colaboradores se reunieron por primera vez en la ciudad de México en 2010 para explorar el proyecto, que aborda el exilio como un estado, una perspectiva, una decisión y una bendición.
“La fe de creer en el arte como bandera y forma de vida, aunque el entorno sea difícil, aunque no haya salud, aunque el arte de uno pueda no ser tan aceptado, son algunas de las cosas que vemos en la vida de Bolaño y que de alguna manera compartimos. Así mismo, la fe es la que ha hecho este montaje posible. Somos un grupo de artistas que creemos en algo y que hemos trabajado juntos en esto”, sentencia Ker Wells.
Así el grupo se encuentra reunido en nuestra ciudad desde hace un par de semanas haciendo una residencia artística auspiciada por Cultura U de G., al tiempo que imparten talleres y clínicas a los estudiantes del Departamento de Artes Escénicas del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD).
Finalmente, presentarán el resultado de su trabajo como una suerte de corte de caja o “working progress”, en donde advierten que no se trata del montaje final, mismo que se estrenará en la ciudad de Nueva York a finales de este año. Lo que adelantan es que se trata más bien de una apropiación de los conceptos que encuentran en la obra de Roberto Bolaño. Más que una progresión dramática, lo que encontraremos es una reinterpretación de esos conceptos tan característicos del escritor chileno. Además en el montaje se hablarán los idiomas español, inglés y es posible que hasta francés, a manera de incluir las lenguas oficiales de los tres países que participan.
(¿Cuántas formas de exilio coexistieron en el escritor Roberto Bolaño, si partimos de sus salidas sucesivas de su país de origen, Santiago de Chile primero y México después? Es evidente que en él coexistieron el desarraigo, el parricidio y la tragedia, en el sentido griego de ésta última. El desarraigo como una forma de migración sin punto de retorno, el parricidio por su visión crítica de los padres de la literatura chilena -Neruda, Mistral principalmente- y la tragedia por saberse emplazado a muerte por una malestar hepático que, acaso, se le manifestó a una edad temprana -creo que sólo bebía vino de mesa-; rasgos que habrían influido en su identidad. No es la primera vez que Bolaño llama la atención de dramaturgos, cineastas y músicos-cantantes. Nota tomada del diario Milenio.)
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