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Fernando Pessoa (1888/1935)

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Querida Ibis:      Y, por si fuera poco, cuando salí del hotel, vi la ventana de la casa de tu hermana preparada como un palco (con sillas suplementarias), ¡para el espectáculo de verme pasar! Claro está que, a la vista de todo ello, seguí mi camino como si allí no hubiese nadie. Cuando yo pretenda ser payaso (para lo que, por cierto, mi natural manera de ser de poco sirve), me ofreceré directamente al Colyseu. ¡Lo que ahora faltaba! ¡Que yo tolerase el pitorreo de ser ofrecido en spectacle a la familia.      Si no había manera de que evitases estar a la ventana con 148 personas, no haber estado. Ya que no quisiste esperarme o hablar conmigo, al menos haber tenido la cortesía -ya que no podías aparecer sola en la ventana- de no aparecer . 31/7/1920 ("cartas de amor", ed. funambulista, méx., 2017, trad. isabel lacruz)

Henry Miller (1891/1980 )

HM y la censura 5 de diciembre de 1958 Querido Jay L : ...Si logras llegar a la Feria Mundial en Bruselas, busca un film llamado Once upon a sunday, que están exhibiendo en el Festival. Es un documental sobre Punta Lobos, hecho por Nick Cominos. Aunque brevemente, aparecemos en él Eve, yo Doner y Hugo O'Neill. También aparece Robinson Jeffers al final, y me parece magnífico verlo. Parece una roca -y también un halcón, por supuesto. Y muy triste, sombrío, casi inhumano. Me han dicho que en ese festival fílmico también están mostrando un documental sueco que trata de la vida carcelaria allí, y en ella muestran a un prisionero que se está masturbando ante un muro lleno de fotos de chicas sensuales, acompañado por la lectura, afortunadamente en sueco, de mi Sexus. Me pregunto cómo logran escapar a la censura. (fuente: Cartas selectas, HM y James Laughlin, ed.Textofilia- Fonca-Conaculta, col. Hoghart, serie Epistolar, no. 3, México, 2011.Traducción de Catalina Sherwell Hand.)...

Diario La Jornada despide a corresponsal

Carta del periodista David Carrizales: Carmen Lira Saade. Directora General de La Jornada. Le envío esta carta, distrayéndola de sus ocupaciones habituales, ante la falta de respuesta a la misiva que el pasado 9 de agosto, le hizo llegar un grupo de más de 70 colegas periodistas, dirigentes de organizaciones civiles y ciudadanos independientes que exigieron a usted, como representante de La Jornada, mi reinstalación como corresponsal, o el pago de una justa indemnización. Como usted debe saber, fui despedido el 30 de junio de 2013 después de veintidós años de trabajar como corresponsal en Nuevo León. A casi dos meses de distancia de que fui echado a la calle –sostengo que injustamente, pues no di motivos para que no se me renovara el contrato ni se terminó la materia de mi trabajo-, no he recibido la indemnización de ley. Me parece inconcebible que un medio que se ha caracterizado como ningún otro por difundir información sobre las causas y luchas de los trabajadores, pretenda negarm...

Cartas de Rilke

Hace algunos días pesqué a mi hija “stockeando” fotos mías: había abierto una caja en la que guardo álbumes viejos y sacado con sigilo imágenes tipo carnet que su hermano descubrió en uno de los rincones secretos que ella ha salpicado por la casa. Negocié la devolución de las birladas, contra entrega de una que me pareció incluso graciosa para sus cuatro años: yo, muy firme, junto a un soldado inglés vestido de rojo, quietísimo durante su guardia. Han pasado 20 años; la joven que sonríe desde la foto leía el Diario florentino de Rilke, anticipándose a otra parada de aquel viaje europeo. Coincidencia o cierre de ciclo, lo cierto es que me acompañan últimamente algunos textos del poeta nacido en Praga en 1875. Se consiguen por pocos pesos y acercan reflexiones siempre actuales sobre la creatividad, la vida interior y el valor de la experiencia. No se me ocurre, por ejemplo, mejor libro para regalarle a un adolescente que sus Cartas a un joven poeta , compuesto por diez textos que Rilke d...

Márai y Mariana de Alcoforado

El tartamudo y el sabio uno. Las sospechas de que las cartas de Mariana Alcoforado, la monja portuguesa, son un artificio ha seducido a muchos: en las memorias de alguien leo la teoría de que las famosas cartas no fueron escritas por una monja veinteañera e inculta, sino por un escritor que había conseguido unas misivas de estas características y las fue puliendo hasta la perfección. Porque un hombre no sabría transmitir la pasión enloquecida y flamígera que se aprecia en esas cartas, y una monja joven no domina el arte de la escritura con la perfección que se aprecia en la obra. Todo gran escrito necesita un ser tartamudo y un maestro sabio. Raras veces coinciden los dos. (*) El tedio me rodea dos. Me acostumbré a las tribulaciones y no podría vivir sin este placer a que me adhiero, de amarte en medio de mil tormentos.     Mas me aflige el tedio y el desabor por cuanto me rodea. Todo se me hace insoportable: el convento, la familia, las amistades. Odio todo...

Guillermo Fernández, sacrificado

Ese coche en la calle a unas cuadras de su casa, con las puertas abiertas, los días que pasan, el pitazo de los vecinos, la cinta canela en su rostro amordazado, ese cuerpo maniatado del que dan noticia los periódicos es el de Guillermo Fernández, nuestro Guillermo, el poeta jaliscience, generoso, sabio traductor del italiano, dueño de nuestro idioma, guía de metáforas perfectas, crítico implacable. Cada uno guardamos una historia cercana. En el taller de los jueves hace más de 30 años nos enseñó a escribir, nos descubrió la honestidad en alguno de nuestros versos, nos mostró el tamaño universal de una palabra. Su ausencia es aberrante, una mezcla de rabia y de tristeza nos aprieta el estómago, y el silencio golpea nuestras entrañas. No hay luto suficiente, la muerte en este país se ha vuelto fácil, cotidiana, cercana: alguien empuña una navaja, o tira del gatillo y mata.                    ...

Carta de Julio Cortázar

A Juan Carlos Onetti Saignon, 30 de julio de 1978 Querido Juan Carlos: Me hizo gracia que te despidieras en tu carta deseándome que no me mortifique demasiado el calor. Figurate que es precisamente lo contrario, porque después de los inviernos de Paris, un argentino como yo necesita sol y calor en cantidades inagotables, y este mes de julio me los ha dado con una generosidad que yo no esperaba después de una primavera más bien desvaída y estúpida. Por lo cual estoy más negro que Nicolás Guillén, me paso el día desnudo en mi rancho, y trabajo en lo mío con unas ganas que hace mucho no sentía. Tengo también razones más vitales y profundas para sentirme bien. Después de un largo y penoso proceso, Ugné y yo nos separamos; la cosa fue dura, puesto que habíamos vivido juntos más de ocho años, pero ya no tenía sentido pasar de la verdad a la comedia y pretender que seguía siendo la verdad. Yo estoy viviendo con una chica que conocí en Montreal el año pasado, que me da una inmensa ternura...

Yukio Mishima (1925- 1970)

La tarde de mi llegada escuché, a intervalos de alrededor de treinta segundos, breves detonaciones que continuaron durante la jornada y hacían temblar los vidrios. Por encima del cráter, el cielo está tan encendido  como en el crepúsculo, y cada vez que la tierra truena, se ven brotar bloques de lava candente, que forman verdaderas olas: su cresta de fuego se rompe en fragmentos de roca, que se lanzan hacia el cielo como copos de espuma.    Parece que el mes pasado un hombre temerario se arrojó, ante la mirada atónita de su acompañante, en la corriente de lava que, lentamente pero sin detenerse, bajaba con la velocidad de una escalera mecánica por la pendiente desértica del volcán. Su compañero, impotente para salvarlo, sólo atinó a contar el tiempo en que el hombre tardaba en desaparecer: me dijeron que sólo fue necesario un cuarto de hora para que su cuerpo se hundiera completamente.               ...

"LA PERVERSA REALIDAD"

Carta 1. Estimado Othón: Me enteré lo que le pasó a esta joven; creo que ya perdimos nuestra capacidad de asombro y lo peor es que ya estamos perdiendo también nuestra capacidad de encabronamiento. En Tamaulipas la perversa realidad ya rebasó con mucho la ficción más extrema. A pesar de todo, excepto dos casos, hice mi trabajo. Yo no me imaginaba el tamaño de lo que sucede allá (anoche regresé al DF) y dicen que el que no sabe es como el que no ve, yo no me imaginaba la gravedad de lo que está sucediendo allá. Entrar en detalles de todo lo que me enteré o me sucedió me llevaría varias horas, te puntualizo sólo algunas cosas: En San Fernando estuve el día en que encontraron las primeras narcofosas de lo cual me enteré hasta el día siguiente ya estando en Victoria. Al día siguiente de que pasé por San Fernando hubo un enfrentamiento entre marinos y malandros (ya no se sabe de que cártel o grupo son) y se dice que hasta un helicóptero de la Marina tumbaron. Los muertos fueron dec...

FRIDA KHALO (1907- 1954 )

Comencé a pintar...por puro aburrimiento de estar encamada durante un año, después de sufrir un accidente en el que me fracturé la espina dorsal, un pie y otros huesos. Tenía entonces dieciséis años y mucho entusiasmo por estudiar la carrera de medicina. Pero todo lo frustró el choque entre un camión de Coyoacán y un tranvía de Tlalpan... Como era joven, esta desgracia no tomó entonces rasgos trágicos: sentía energía suficiente para hacer cualquier cosa en lugar de estudiar para médico. Y sin darme mucha cuenta comencé a pintar.    Realmente no sé si mis pinturas son o no surrealistas, pero sí sé que son la más franca expresión de mí misma, sin tomar jamás en consideración ni juicios ni prejuicios de nadie. He pintado poco, sin el menor deseo de gloria o ambición, con la convicción de, antes que todo, darme gusto, y después poder ganarme la vida con mi oficio. De los viajes que hice, viendo y observando todo lo que pude, magnífica pintura y muy mala también, sa...

BELANO DE MANO EN MANO

1. Roberto Bolaño murió anoche más o menos cerca de donde vivo. Ayer era un día demasiado caluroso y húmedo como para que alguien se muriera. 2. La primera vez que vine a Barcelona fue justo en los días en que le dieron el premio Herralde por “Los detectives salvajes”, y entonces me dieron ganas de leerlo. A la vuelta comencé por algunos de sus libros anteriores que estaban en la biblioteca de la universidad. Cuando mi abuela me regaló plata para Navidad partí a comprar esa novela, que leí poco después entre el sur y Santiago: fue una semana vertiginosa. 3. Más tarde quise leer “Llamadas telefónicas”, pero no tenía plata, por lo que un amigo que trabajaba en una librería me lo prestó por unos días. La condición era que si le pasaba algo al libro tendría que pagarlo, y así ocurrió: a pesar de mi cuidado, derramé un poco de café y tuve que comprarlo. 4. Cuando vino a Chile y fui a escucharlo a la Feria del Libro, y tomé nota de todos los autores nuevos que recomendó. Al final le pedí...

LAS CUITAS DE LA POETA

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Gabriela era lesbiana: ¿qué hacemos? BENJAMÍN PRADO 19/09/2009 La correspondencia de la Nobel chilena con Doris Dana, reunida en Niña errante, se lee como si fuera una novela que cuenta la hermosa historia de amor de estas dos mujeres, que compartieron parte de sus vidas en equilibrio entre el amor, el deseo, los celos y la distancia. En su país, Gabriela Mistral está por todas partes, tal vez porque así se puede esconder a Neruda detrás de ella: a la hora de elegir escritor nacional entre los dos premios Nobel de Literatura, la autora de Tala o Lagar, que lo ganó en 1945, es menos comprometedora que el de Residencia en la tierra, que lo obtuvo en 1971 y que sigue siendo un personaje controvertido a causa de su militancia comunista. Así que mientras él parece algo recluido en sus casas-museo de Isla Negra, de Valparaíso y de la capital, su colega y amiga mantiene una presencia pública extraordinaria. Como ejemplo, podemos decir que su cara protagoniza los billetes de 5.000 pesos y...

MARIANA DE ALCOFORADO (1640- 1723)

Cartas de amor de la monja portuguesa (fragmento) ¿Qué será de mí? ¿Qué quieres que haga? ¡Cuán lejos me veo de lo que imaginaba! Supuse que me escribirías de todos los lugares por que pasaras. ¡Esperaba recibir cartas larguísimas! Creí que alimentarías mi pasión, con la esperanza de tu regreso. Pensé que una confianza absoluta en tu fidelidad me proporcionaría algún alivio y que perma- necería así en una condición soportable, sin grandes inquietudes. Hasta formé unos leves propósitos de poner todo el esfuerzo de que fuera capaz al servicio de mi curación, si con certeza llegaba a saber que me habías olvidado. Tu ausencia, algunos rasgos de devoción, el natural recelo de arruinar enteramente la poca salud que con tantas vigilias y tamañas mortificaciones me queda, la escasa esperanza de tu regreso, la frialdad de tu cariño, tus postreros adioses, tu partida fundada en mal forjados pretextos, otras mil consideraciones, no por razonables menos inútiles, me ofrecían un refugio, si... lo h...

CARTA AL PADRE

Querido Jefe: Lamento decirte que el primer interesado en que no seas liberado sano y salvo es el Número Uno pues alguien le calentó la cabeza de que planeabas postularte para el 2012 y enderezar un juicio por sus dislates en la lucha militar contra el cáncer que nos aqueja hacia donde voltees. Sé que saliste a medias de tu operación del corazón -que algunos se lo atribuyeron a la "carretera del amor" y otros a tu enriquecimiento vertigioso mientras fuiste senador-, pero me atrevo a comunicarte que ya botaron a Fernando del Palacio de Covián, ese recomendado tuyo al que todos los moneros calificaron de "tonto inútil" y de "damnificado colateral del sexenio". No sé si sepas que cuando apareció tu foto en diarios y revistas on line con los ojos vendados, semidesnudo y con un madrazo en la boquita, en lugar de despertar compasión el consenso fue que merecido te lo tenías por ratero y gandalla; tampoco sé si te enteraste que en cuanto trascendió tu desvanecimi...