El bostezo Venga, vámonos al cine, con su pantalla grande y sus colores más dramáticos que los del papel pintado de nuestro salón; allí, tanto los hombres como las mujeres hablan de maneras mucho más ingeniosas que nosotros. Venga, vámonos al cine, sentémonos uno al lado del otro y dejemos que nuestras miradas se enfoquen en la pantalla. Venga, vámonos al cine, si no terminaremos desgastando nuestros corazones como ya hemos desgastado nuestras almas. Venga, vámonos al cine, a gozar de las caras que no son nuestras, a gozar de los cuerpos apasionados que no son nuestros. Vámonos al cine y olvidémonos de cómo nos sentimos cuando andamos rebuscando palabras perdidas que tanto necesitamos para comunicarnos… Venga, Vámonos al cine, donde otros se hablan, se enamoran, lloran y sufren. Venga, vámonos al cine, donde otros, por suerte, están amándose. Nosotros seguiremos en nuestra senda yo, cambiando bombillas quemadas y tú en la cocina fregando sartenes. ...