Denise León (1974 )
[voy a quedarme quieta para que nada se mueva] voy a quedarme quieta para que nada se mueva. Yo, niña. Yo, en mi casa sentada en la cocina. A través del humo que moja las ventanas se escuchan las campanas de las iglesias griegas. Voy hacia atrás para no saber lo que estoy tocando, para no saber que mi mano acaba en mis dedos, que mis dedos están muertos.Mi madre se me soltó de las manos como cuando se sacaba las pulseras. Tres meses dormimos juntas en el hospital en una camita de sillas. Tengo once años y voy hacia atrás. Veo el humo caliente de la cocina y me inunda el olor amarillo de las naranjas. La cáscara es dura y mi madre, sudada, corta los gajos con un cuchillito afilado. No son mis dedos. Me quedo quieta pero la cáscara se desprende, la piel se desprende y brilla en la olla mientras la cuchara la mueve. Ésta va a ser la comida para los pescados, dicen. Afuera cantan diez hombres. Aquí hay dos muertas. ("por mi boka, textos de la diáspora sefardí en ladino", ...