Feminicidos: fuera de agenda
“Van a ver cómo siguen los homicidios. Los asesinos están afuera”, dijo a las autoridades en su momento, desafiante, el egipcio Abdel Latif Sharif, uno de los pocos condenados por los misteriosos asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, cuyos cadáveres llevan décadas apareciendo, cuando aparecen, en lotes baldíos, en basureros o en el desierto, con señales de violaciones y tortura. Sharif, que tenía antecedentes de violencia sexual en Estados Unidos, fue arrestado en 1995, en los primeros años de esa siniestra cadena de crímenes de extrema crueldad que han hecho tristemente célebre a la ciudad más poblada del norteño estado de Chihuahua, la frontera más caliente de México. Al egipcio lo acusaron de ser el asesino en serie de al menos 15 mujeres y murió de un infarto tras 10 años en la cárcel. Siempre sostuvo que era un chivo expiatorio, pero más allá de su culpabilidad o inocencia, su frase tuvo una carga profética, y las inquietantes desapariciones y muertes siguen hasta hoy. Sin ir ...