MÉXICO INGOBERNABLE
Hablar de crimen, por muy organizado que esté, ya no describe adecuadamente la realidad. En México se libra una guerra múltiple: cárteles de la droga contra la sociedad; entre sí, por el dominio del territorio; y, siempre, contra el Estado. Como ha dicho el presidente Calderón, son verdaderos atentados terroristas a lo que tiene que hacer frente el país. Y de que el Estado prevalezca contra el terror dependerá el futuro de la democracia en México. La semana pasada un grupo de facinerosos irrumpió en un casino de Monterrey para prender fuego al local, ocasionando la muerte de 52 personas por asfixia, calcinación o pisoteadas cuando escapaban de las llamas. Pero incluso un atentado tan enloquecido y monstruoso tiene su explicación. El hecho de que no sea el primer establecimiento de ese género que sufre un atentado parecido apunta a una guerra entre narcos -hay cinco detenidos, sospechosos de pertenecer a los Zetas- que se atacan en sus presuntos intereses económicos, al tiempo que tra...