ELVIO ROMERO (1926- 2004)
Un relámpago herido Fue un relámpago herido, fue un serrano relámpago en la piel esa corriente de rumor imantado y sonriente fertilizada al roce de la mano. Fuera un error desatenderlo, un vano tesón no asir esa atadura ardiente, como si fuese a rechazar de frente su propio ardor la tierra en el verano. Fuera en vano evitarlo; quedaría sobre toda la piel la tostadura de una llaga solar jamás curada. Ni tuviese la mano esa alegría de germen y de afán de sembradura con que la tuya la dejó quemada. (soneto tomado de Antología poética, ed. Losada, col. Biblioteca clásica contemporánea, no.157, s/f.)