Ava Gardner y el sexo oral
Con una sola frase Michael Douglas ha inaugurado un nuevo deporte de riesgo. De seguir a este ritmo, va a acabar titulando sus memorias: “Por la boca muere el pez”, o mejor: “Con pelos en la lengua”. Ahora bien, si fuese verdad que el sexo oral provoca cáncer de garganta, casi todos los amigos que conozco llevarían un agujero en la tráquea. Luego, leyendo atentamente la entrevista al señor Douglas, comprendí que con la expresión “sexo oral”, el escriba se refería erróneamente a la esotérica práctica del cunnilingus , popularmente conocida en estos lares por amorrarse al pilón, bajar a la fuente o, como dicen los cubanos, hacer el fueraborda. En realidad el auténtico sexo oral tiene muy poco que ver con el sexo. En España suele practicarse en grupos de cuatro o cinco tíos, todos ellos vestidos, sentados en diversas posturas, generalmente en bares o en sus casas, bebiendo, fumando, y sin más contacto físico que una esporádica y brutal palmada en la espalda de uno de ellos al conclu...