Ocean Vuong (1988 )
foto de jampster Uno Te diré que nuestros errores son suficientes para ser perdonados. Cómo una noche, después de golpear a mamá y llevando una sierra a la mesa de la cocina, mi padre fue a arrodillarse en el baño hasta que escuchamos su llanto contenido a través de los muros. Y así aprendí que un hombre, en su clímax, es lo más cercano a darse por vencido. Dos Quise desaparecer — así que abrí la puerta del auto de un desconocido. Estaba divorciado. Estaba vivo. Lloraba hundido en sus manos (manos con sabor mohoso). El listón rosado del cáncer de mama de su llavero se balanceaba en la ignición. Acaso no nos tocamos para probar que seguimos aquí? Alguna vez seguí aquí. La luna, distante y temblorosa, se atrapó en las perlas de sudor de mi cuello. Dejo...