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Mostrando entradas de agosto, 2013

Poemas de la resistencia chilena

En Febrero de este año se publicó en Chile un pequeño y extraordinario libro titulado La libertad no es un sueño: Recopilación de poesía chilena de la resistencia . La obra cuenta con un prólogo de Cortázar, amigo del escritor que compiló los poesías en la clandestinidad. El libro es una antología de poemas de chilenos –reconocidos y anónimos- escritos durante la dictadura de Augusto Pinochet. Entre los escritores conocidos están Gonzalo Rojas, Ariel Dorfman, Antonio Skármeta y Jorge Teillier. Lo más fascinante de este compendio es que, junto con los poemas de estos reconocidos autores, coexisten textos clandestinos de autores anónimos escritos desde los campos de concentración. “En el año´73 Raúl Silva-Cáceres, un crítico y poeta chileno, era agregado cultural en París. Después del golpe de Pinochet, Silva-Cáceres compiló estos poemas para publicarlos en Europa porque no se podían publicar en Chile, pero nunca logró hacerlo”, le contó Alexis Vega Bueno -uno de los creadores de Signo E...

Juan Rodolfo Wilcock (1919/1978 )

¿Qué es el amor?  El amor que hace dulce a quien áspero era no se concede a los gregarios. El amor que ordena las distintas percepciones no resiste las músicas vulgares. El amor que hace azules el aire y el agua no puede todo transustanciar. El amor que da sentido al mundo externo ama el silencio, la soledad, el mar. Tú, huso de fuego interno, casta rosa radioactiva, que lo transitorio en eterno muda en la llama viva, efluvio de la materia por tu espíritu restaurada, y de nuestra miseria singular belleza abstracta, tú, ascua de hielo, emanas tu inmortalidad sólo a quien tiene puras las manos de la común pusilanimidad. (texto tomado del sitio "otra iglesia es imposible",traducción de Jorge Aulicino )  

Olga Orozco, poeta

Si me puedes mirar   Madre: es tu desamparada criatura quien te llama, quien derriba la noche con un grito y la tira a tus pies como un telón caído para que no te quedes allí, del otro lado, donde tan sólo alcanzas con tus manos de ciega a descifrarme en medio de un muro de fantasmas hechos de arcilla ciega. Madre: tampoco yo te veo, porque ahora te cubren las sombras congeladas del menor tiempo y la mayor distancia, y yo no sé buscarte, acaso porque no supe aprender a perderte. Pero aquí estoy, sobre mi pedestal partido por el rayo, vuelta estatua de arena, puñado de cenizas para que tú me inscribas la señal, los signos con que habremos de volver a entendernos. Aquí estoy, con los pies enredados por las raíces de mi sangre en duelo, sin poder avanzar. Búscame entonces tú, en medio de este bosque alucinado donde cada crujido es tu lamento, donde cada aleteo es un reclamo de exilio que no entiendo, donde cada cristal de nieve es un fragmento ...

Laura Ruiz Montes (1966 )

                                                                                                                                              Mercancías C uando entraron las momias a Egipto,  las aduanas, los oficiales no sabían qué impuesto cobrar. Como pescado salado entraban la...

Ricardo Elizondo Elizondo (1950/2013 )

La memoria nos devuelve las mejores imágenes de Ricardo Elizondo. Su carácter alegre, su sarcasmo, sus ganas de hacer todo lo propuesto y su inmensa responsabilidad ante lo que consideraba un deber: rescatar a los suyos, conservar la voz de sus abuelos, admirar los paisajes agrestes del desierto del noreste, encumbrar a los humildes huisaches y hablar como se debe, “aunque me digan ranchero”, decía. Su obra literaria, de tan local, logró colocarse en el escaparate internacional. Ricardo era respetado, invitado por la Unesco, consultor de la Enciclopedia Británica y gozó todos los viajes. Disfrutaba igual caminar por los campos de Los Ramones, como viajar de lujo a Alejandría. Su entusiasmo era contagioso. “Se organizó la Trouppe” y emprendía las vacaciones a Cuba o a donde pudiera formarse un grupo con sus muchísimos amigos. Gozó la vida y trasmitió su enorme conocimiento hasta en la plática más banal. Le gustaba lo trivial y lo culto, no había tema que no pudiera seguir, ni faltaba...

Martha Kornblith (1959/1997 )

 Invocación C uando caiga el gobierno estaré habitualmente sola. Como habré pospuesto las compras -como es habitual- de tanto usar el tiempo para imaginarte, mi despensa andará vacía y deambularé sin un grano de pan, ni parientes, sola. Seré una mujer en un país en guerra que piensa en ti habitualmente -sola-     (texto tomado del blog "emma gunst")

Wislawa Szymborska

Adolescente ¿Yo, adolescente? Si de repente, aquí, ahora, se plantara ante mí, ¿tendría que saludarla como a una persona próxima, a pesar de que es para mí extraña y lejana? ¿Soltar una lágrima, besarla en la frente por el mero hecho de que tenemos la misma fecha de nacimiento? Hay tantas diferencias entre nosotros que probablemente sólo los huesos son los mismos, la bóveda del cráneo, las cuencas de los ojos. Porque ya sus ojos son como un poco más grandes, sus pestañas más largas, su estatura mayor y todo el cuerpo recubierto de una piel ceñida y tersa, sin defectos. Nos unen, es cierto, familiares y conocidos pero casi todos están vivos en su mundo, y en el mío prácticamente nadie de ese círculo común. Somos tan diferentes, pensamos y decimos cosas tan distintas. Ella sabe poco, pero con una obstinación digna de mejores causas. ("emma gunst", s/c al traductor)

La "Bestia" muerde el polvo

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El tren mexicano conocido como La Bestia ha descarrilado en la madrugada de este domingo en el municipio de Huimanguillo (Tabasco), a unos 10 kilómetros de Veracruz. En el accidente han muerto al menos cinco personas y otras 35 resultaron heridas, informa Reuters . No obstante, medios de la prensa local aseguran que hay hasta 50 fallecidos y más de 200 heridos, informa La Jornada . Este diario, además, asegura que ya son seis los muertos en el siniestro. La oficina de Protección Civil de Tabasco indicó a través de Twitter que el accidente sucedió hacia las 03.00 hora local (a las 10.00 horas, en España) , a la altura de la ranchería La Tembladera, del municipio de Huimanguillo, en los límites con el estado de Veracruz.  Según el diario El Excelsior , en el tren viajaban al menos 500 indocumentados , de los que aproximadamente la mitad eran hondureños. Cuatro de los cinco fallecidos identificados oficialmente responden a esta nacionalidad. Además, al menos 16 de...

Gonzalo Rojas, poeta

La loba Unos meses la sangre se vistió con tu hermosa figura de muchacha, con tu pelo torrencial, y el sonido de tu risa unos meses me hizo llorar las ásperas espinas de la tristeza. El mundo se me empezó a morir como un niño en la noche, y yo mismo era un niño con mis años a cuestas por las calles, un ángel ciego, terrestre, oscuro, con mi pecado adentro, con tu belleza cruel, y la justicia sacándome los ojos por haberte mirado. Y tú volabas libre, con tu peso ligero sobre el mar, oh mi diosa, segura, perfumada, porque no eres culpable de haber nacido hermosa, y la alegría salía por tu boca como vertiente pura de marfil, y bailabas con tus pasos felices de loba, y en el vértigo del día, otra muchacha que salía de ti, como otra maravilla de lo maravilloso, me escribía una carta profundamente triste, porque estábamos lejos, y decías que me amabas. Pero los meses vuelan como vuelan los días, como vuelan en un vuelo sin fin las tempest...

Javier Acosta, poeta

4 poemas al oído del perro 8. Eres completamente el perro. Algo te sobra ya del lobo; pero también algo te faltará por siempre de tu dueño, también a mí — algo me falta y algo me sobra de ser hombre. (texto tomado del muro del autor.)

Isla Correyero (1957 )

Oreja auscultando mamas Quiero a mi hombre de 40 años porque se vuelve un niño de 14 cuando se acuesta a mi lado y me susurra las palabras más dulces y duras de mi lengua española. Sus ojos enfocan a los míos y como si filmara una peli porno con mi lencería me ilumina la piel de parte a parte se transforma en mi amigo mi amante mi soldado mi chica mi novio mi marido mi ordenador mi hermano mi mujer mi corderito añil que es el que me propone me dicta me camela me enciende el corazón me afina el cuerpo me castiga me nubla la conducta me pone los tangas justos bíblicos el liguero de terciopelo azul la camiseta de encaje de Marx Spencer las medias los tacones una bomba en la mano y en el sexo y luego todo me lo va quitando lentamente con mimos con cariños del sur; me lava lo mítico y lo último me da masajes de aceite con palabras firmadas en la oreja me ausculta debidamente mamas y tobillos él me llama su niña yo mi rey mi papi mi papito mi adorado mi pe...

Eduardo Muslip, narrador

  [ cerrar ] Comparta esta nota con un amigo E-Mail de su amigo Su nombre Su E-Mail  Verano     Tenía once años cuando se decidió que pasara un verano en Tucumán, con los parientes de mi papá. Algunos días estuve en la casa en que vivían dos de sus hermanos: un hombre y una mujer que yo casi no había visto antes, solteros, de unos cuarenta años. Mi tío era policía, mujeriego, vivaz, corpulento, salía mucho de noche y la familia lo respetaba. Su hermana era enfermera, tenía relaciones con muchos hombres, era muy animada y divertida, y también salía bastante de noche, pero a ella no se la respetaba tanto. Cada uno tenía su cuarto. En la casa había un tercer ocupante, mi abuelo, un anciano libanés, feo, malhumorado y que hablaba mal, que estaba al cuidado de mi tía. Los días eran calurosos. También lo eran las noches, pero los espíritus de todos se animaban con la caída del sol. El sábado a la tarde, mis tíos me dijeron que yo pasaría la noche ...

Carla Rippey habla

Una de las participantes en el reciente congreso literario “Estrella distante”, organizado en julio a propósito de los diez años de la muerte del escritor  Roberto Bolaño, fue la artista plástica estadounidense Carla Rippey, quien lo conoció en México en 1974 y aparece como “Catalina O’Hara” en la novela “Los detectives salvajes”. Bolaño “vivió una vida que se presta para el mito”, fue una de las cosas de Rippey señaló en su ponencia “El Bolaño perdido y fragmentariamente recuperado”, donde evocó la amistad que la unió con el autor chileno, con quien mantuvo un intermitente contacto epistolar hasta su muerte en 2003. La artista ilustró su primer poemario, “Reinventar el amor” (1976), y además participó en 2011 en un homenaje de artistas visuales a Bolaño con la obra “Mujeres pensando en meteoritos”. “Mi personaje (Catalina O’Hara) es menor y salí bien liberada, comparada con muchos”, señala Rippey, que asegura que “al menos en parte” la obra surgió como una espe...

Hans Warren (1921/2001 )

Claro  Claro que el muchacho de la duna debió de notar cómo yo le miraba intensamente, claro que después pasó junto a mí con muchos movimientos prescindibles aunque haciendo como que no me había visto. Claro que empezó un ballet de primavera con otro muchacho amigo y una pelota, claro que se hartó, de un modo demasiado femenino, de pasarse la mano por los largos cabellos y me miró por encima del hombro al hacerlo, dientes brillando en un rostro oscuro. Claro que más tarde se acostó masticando indolente una brizna de hierba con aquel llamativo traje de baño desabrochado solo en una cálida concavidad de la duna, claro que me alejé discretamente sin hacer ruido y claro que paso los días arrepintiéndome por ello. (texto tomado del sitio "el cultural", versión de Martín López-Vega)

Eugenio Montejo, poeta

Soy esta vida Soy esta vida y la que queda, la que vendrá después en otros días, en otras vueltas de la tierra. La que he vivido tal como fue escrita hora tras hora en el gran libro indescifrable; la que me anda buscando en una calle, desde un taxi y sin haberme visto me recuerda. Ya no sé cuándo llegará, qué la detiene; no conozco su rostro, su cuerpo, su mirada; no sé si llegará de otro país -en un tapiz volante- o de otro continente. Soy esta vida que he vivido o malvivido pero más la que aguardo todavía en las vueltas que la tierra me debe. La que seré mañana cuando venga en un amor, una palabra; la que trato de asir cada segundo sin saber si está aquí, si es ella la que escribe llevándome la mano. (texto tomado de Geometría de las horas. Una lección antológica , selección, prólogo y notas de Adolfo Castañón, edición Universidad Veracruzana, Col. Ficción, Xalapa, Ver., México, 2006.)

Adela Fernández (1943/2013 )

La escritora y directora cinematográfica Adela Fernández, hija del director de cine Emilio  El Indio  Fernández, falleció este domingo 18 de agosto a los 70 años a causa de una oclusión intestinal. Sus restos serán velados en La Fortaleza, la casa que fue de su padre, en una ceremonia familiar, informó el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta). “Conaculta lamenta el fallecimiento de la escritora que en sus libros recreó el pensamiento mágico de los pueblos originarios de México y se une a la pena que embarga a familiares y amigos”. Adela Fernández escribió 11 libros y algunos cortometrajes, Claroscuro  y  Cotidiano surrealismo , además de laborar en la producción de materiales filmográficos para el Instituto Nacional Indigenista, trabajó al lado del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez (1919-2013) en libros sobre temas prehispánicos, y fundó la sociedad civil Fortaleza del Indio A. C. Actualmente trabajaba en la biografía y el guión de un documenta...

Franco Fortini (1917/1994 )

Otra arte poética Existe, en la poesía, una posibilidad que, si una vez ha herido a quien la escribe o la lee, no dará más reposo, como un motivo semi modulado semi traicionado puede atormentar una memoria. Y yo, que escribo, sé que hay un sentido distinto que puede darse en lo idéntico, sé que allí afirmada en el verso queda la palabra que sientes o lees y juntos se van volando donde tú ya no eres, donde ni siquiera piensas poder llegar, y comienzan otras montañas, en cambio, llanuras ansiosas, ríos como has visto viajando en aviones temblorosos. Ciudades impetuosas aquí, bajo tus inmóviles palabras escritas. 1957 (texto tomado del blog "otra iglesia es imposible, versión de J. Aulicino.)

Erica Jong (1942 )

Envidia del pene E nvidio a los hombres que pueden anhelar con infinita vaciedad el cuerpo de una mujer, que esperan que su anhelo haga un niño, que su oquedad misma fertilice lo oscuro. Las mujeres no se hacen ilusiones sobre esto, ya que son a la vez casas y túneles, copas y las que escancian el vino, ya que conocen el vacío como estado temporal entre dos plenitudes, y no ven en ello ningún romance. Si yo fuera hombre, condenado a esa infinita vaciedad, y no teniendo alternativa, encontraría, como los otros, sin duda, una mujer para bautizarla Vientre de Luna, Madona, Diosa del Cabello de Oro y hacerla tienda de mi deseo, paracaídas de seda de mi lujuria, icono ojiazul de mi sagrada comezón sexual, madre de mi hambre. Pero ya que soy mujer, debo no sólo inspirar el poema sino también escribirlo a máquina, no sólo concebir al niño sino también darlo a luz, no sólo dar a luz al niño sino también bañarlo, no sólo bañar a...

Silvia Ugidos (1972 )

Posible autorretrato   Yo siempre quise ser una mujer de bien, ser alguien de provecho, valiente, emprendedora, mesurada en las fobias, estable en los afectos, brillante en los estudios, por poner un ejemplo. Yo siempre quise ser una mujer de bien y tenerlos a todos felices y contentos, ... a mis padres y amigos, a Fulano y a Mengano, a Diestro y a Siniestro Pero hay alguien en mí que todo lo estropea, que tuerce los caminos, equivoca las cosas, desbarata mis planes, incumple mis promesas. Alguien que pisa antes que yo sobre mis huellas. En fin, visto lo visto, ya lo dicen mis padres: a este paso, hija mía, no llegarás a nada. Está bien, os lo debo, lo siento, lo confieso: aludiendo a un anuncio, no soy como Farala. Soñadora, insegura, mitómana, algo vaga, con vocación de hormiga y verano de cigarra, contradictoria y harta de conciliar extremos en mi defensa alego que siempre quise ser una mujer de bien pero que en su defecto soy, en el buen sentido de la pa...

Slawomir Mrozek se va

El escritor, dramaturgo y dibujante de cómics polaco Slawomir Mrozek, que vivió varios años en México, murió a los 83 años en la ciudad francesa de Niza, informó su editorial Wydawnictwo Literackie en Varsovia. La directora de la editorial, Anna Zaremba Michalska, describió a Mrozek como un "intelectual, autoridad (moral) y ejemplo para generaciones de polacos" . Afirmó que dejó un gran número de obras que no sólo forman parte del canon literario polaco sino también de la literatura mundial. "Perdimos a un amigo", escribió. Entre los trabajos más conocidos de Mrozek figura 'Tango', una obra de teatro de 1964 crítica con los totalitarismos. O 'Los emigrados', que fue llevada al cine por el prestigioso director polaco Andrzej Wajda. También destacan 'El elefante', 'El amor en la guerra de Crimea' o 'Mi libro francés'. Llena sus obras de una comedia absurda , un lenguaje estilizado aunque paródico y metáforas con múltiples sig...

El Bolaño disecado en un Archivo RB

No es difícil imaginar el desconcierto que habrán sufrido los fans norteamericanos al ver Archivo Bolaño, la muestra que el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona organizó entre mayo y junio en homenaje a los diez años de la muerte del escritor. Atraídos por el aura dark que lo hizo célebre en Estados Unidos, se habrán topado con esas salas a media luz, esa sobria colección de manuscritos mudos, ese silencio de abadía climatizada, y se habrán mirado estupefactos: ¿Qué es este chiste? ¿Qué tienen que ver estos modales de convento, esta cautela refinada, todo este derroche de devoción y recogimiento con el rock’n roll, la sordidez, los sopapos de romanticismo salvaje que nos prometía nuestro escritor heroinómano venido del sur? Naturalmente, los curadores de la muestra no tenían por qué responder a las expectativas más o menos descabelladas que despertó en los norteamericanos –los pocos norteamericanos que aún leen literaturas extranjeras– el abuso de interpretación extraordinari...

Eugenio Montejo, poeta

Los heterónimos Conversé fugazmente un par de veces con Saramago, antes de que obtuviera el premio Nóbel, pero no se me ocurrió preguntarle entonces cuál era el heterónimo pessoano que prefería, ya que él había novelado los días finales de Ricardo Reis. Se trata de una pregunta que Proust, de vivir hoy, habría incorporado a su famoso cuestionario. Más tarde leí en algún lugar que alguien se la formuló a Octavio Paz y éste respondió sin titubear: Alberto Caeiro. Cuando le preguntaron por qué lo prefería, añadió simplemente: porque no lo comprendo. (pasaje tomado de Geometría de las horas. Una lección antológica, sel., prólogo y notas de A. Castañón, UV, Xalapa, Ver., México, 2006.)

Lina Meruane y la marejada del sida

En Viajes Virales , la galardonada escritora Lina Meruane despliega la representación del sida en la escritura latinoamericana. El viaje como exilio o errancia, el crepúsculo de la loca y la emergencia del modelo gay importado de EE.UU., las resistencias desplegadas por la comunidad gay y los imaginarios creados son algunos de los tópicos desplegados por la ensayista. Acaba de ganar el XX Premio de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz , concedido en México, con su novela Sangre en el ojo en el que ha sido un año prolífico para Lina Meruane. Escritora, ensayista y periodista cultural el 2011 ganó el Premio Anna Seghers . Poco antes de recibir el premio, Meruane publicó Viajes Virales ( FCE ), libro de ensayo en el que aborda la escritura que tematiza el sida en Latinoamérica. El núcleo articulador del relato es el viaje, ya sea de errancia o de autoexilio, el nomadismo que impulsó a las escrituras de la disidencia sexual a huir. Desde el temprano viaje del escritor chilenos Augus...

SEIS RESPONSOS

uno. A mí me tocó el papel de cronista de este camposanto, el que cada Dos de Noviembre desempolva los Alabados; el que a partir del 15 de Diciembre monta sainetes a un costado del quiosco. Tarea que cumplo lo mejor que puedo pues fui condenado a vivir hasta los 99 años. Como tuve la capacidad de síntesis, escribo una metáfora en cada lápida. Aunque me atoré en la de Raymond Carver. dos. Hay una fila interminable de individuos que espera una inscripción en cantera, aunque en vida nadie quiso dedicarles un corrido por su forma bárbara de ganarse el sustento: traficaron con lo mejor del hombre, la infancia. tres. En las noches de luna llena y de insomnio me pregunto quién colocará en la losa de mis años una frase sobre mi lápida, que condense mi oficio. Creo que me vendría bien que sólo se leyera: el sepulturero del pueblo. cuatro. Cuando supe que en Blanes había muerto un amigo de un mal hepático, quise enviarle a su mujer una inscripción para su desconsuelo. Pero me dijo ...