Javier Sicilia, el poeta mexicano convertido en líder social tras el asesinato de su hijo, ha advertido a los oídos del presidente del país, Felipe Calderón, de que no les iba a gustar lo que estaban a punto de escuchar. Así que tras pedir un minuto de silencio por las 40.000 víctimas de la violencia en México, ha comenzado a decirle a la cara todo lo que desde hace meses ha sido argumento de las sucesivas movilizaciones de la Organización por la Paz, que encabeza. "Somos las víctimas de una guerra entre ustedes y los 'narcos', una guerra que no es nuestra, pero que padecemos en carne viva", se ha presentado ante el presidente y una larga representación de cargos relacionados con la seguridad del país. Enfrente, junto a Sicilia, se sientan otros que como él han perdido a sus familiares en asesinatos. "Estamos aquí porque ustedes no han hecho su trabajo, que estemos aquí habla mal de las instituciones y del dinero que se gastan", ha destacado Sicilia al come...