EUGÉNIO DE ANDRADE (1923- 2005 )
Réquiem por Pier Paolo Pasolini
Yo sé poco de ti pero este crimen
hace a la muerte más insoportable.
Era en noviembre, debía hacer frío, pero tú
ya ni el aire sentías, el propio sexo,
que siempre fuente fue, apuñalado ahora.
Un poeta, incluso solar como tú, en la tierra
es poca cosa; una navaja, un rumor
de abril pueden matarlo -amanece
ya han pasado los primeros autobuses,
las fábricas abren las puertas, los periódicos
anuncian huelgas, represión, dos muertos en la primera
página, la sangre se pudre o brillará
al sol, si sale el sol, en medio de las hierbas.
El asesino, ése seguirá día tras día
insultando al amargo corazón de la vida,
en el tribunal insinuará que sólo respondió
a una agresión (moral) con otra agresión,
como si alguien ignorase, excepto
claro los meritísimos jueces, que las putas de esta
especie confunden la moral con su culo.
El robo basta y sobra excelentísimos señores
como móvil de un crimen que los fascistas,
y no sólo los de Saló, firmarían con gusto.
Sea cual sea la razón, y hay muchas
que el Capital la Iglesia la Policía
cogidos de la mano están dispuestos a justificar,
Pier Paolo Pasolini está muerto.
La farsa, la asquerosa farsa, ésa continúa.
(texto tomado de la Antología del Primer Festival Internacional
de Poesía, Moelia, 1981, ed. Joaquín Mortiz, México, 1982, traducción de Ángel Crespo)
Yo sé poco de ti pero este crimen
hace a la muerte más insoportable.
Era en noviembre, debía hacer frío, pero tú
ya ni el aire sentías, el propio sexo,
que siempre fuente fue, apuñalado ahora.
Un poeta, incluso solar como tú, en la tierra
es poca cosa; una navaja, un rumor
de abril pueden matarlo -amanece
ya han pasado los primeros autobuses,
las fábricas abren las puertas, los periódicos
anuncian huelgas, represión, dos muertos en la primera
página, la sangre se pudre o brillará
al sol, si sale el sol, en medio de las hierbas.
El asesino, ése seguirá día tras día
insultando al amargo corazón de la vida,
en el tribunal insinuará que sólo respondió
a una agresión (moral) con otra agresión,
como si alguien ignorase, excepto
claro los meritísimos jueces, que las putas de esta
especie confunden la moral con su culo.
El robo basta y sobra excelentísimos señores
como móvil de un crimen que los fascistas,
y no sólo los de Saló, firmarían con gusto.
Sea cual sea la razón, y hay muchas
que el Capital la Iglesia la Policía
cogidos de la mano están dispuestos a justificar,
Pier Paolo Pasolini está muerto.
La farsa, la asquerosa farsa, ésa continúa.
(texto tomado de la Antología del Primer Festival Internacional
de Poesía, Moelia, 1981, ed. Joaquín Mortiz, México, 1982, traducción de Ángel Crespo)
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