EL VAIVÉN DEL ABISMO
Decía el gran Mark Twain que la realidad se diferencia de la ficción en que la ficción tiene que ser creíble. La realidad, en efecto, suele ser incongruente, disparatada y, sobre todo, excesiva hasta lo imposible, hasta lo inverosímil. Eso es lo que siento en los últimos meses cuando leo noticias sobre México: que no puede ser, que la brutalidad es demasiado exagerada, demasiado redonda y literaria; que esa violencia retorcida y chillona parece sacada de las peores escenas de Tarantino, o de un mal imitador de Tarantino. Pero, por desgracia, todo es verdad. Ese hermoso país que es México bascula de manera precaria sobre el abismo. El infierno existe y está en la Tierra. Pocas veces me ha dejado tan acongojada una noticia como la del secuestro de Erika Gándara. Ni siquiera he podido ver una foto suya: no sé cómo era. Sé que tenía 28 años y que era la/el único policía que quedaba en Guadalupe, un pueblo de 9.000 habitantes situado a sesenta kilómetros de la tristemente célebre Ciudad ...