Mitos sobre antioxidantes
Si del tomate se dice que previene el cáncer de próstata es gracias a su contenido en licopeno. Si la espinaca se considera un protector a nivel neurodegenerativo es por ser rica en luteína. Si el consumo moderado de vino tinto se relaciona con una mejor salud cardiovascular es debido al resveratrol y otros polifenoles. Si la cebolla y la manzana tienen fama de saludables es por su contenido en quercetina. Licopeno, luteína, resveratrol, quercetina... son antioxidantes. Y hay muchos más, algunos tan populares como la vitamina C o las isoflavonas y otros menos conocidos como el timol, la metionina o el ácido p-hidroxibenzoico, por citar alguno de los millares que los investigadores tienen detectados. Sólo en el tomillo se han identificado al menos 35 compuestos antioxidantes diferentes. Desde diferentes ámbitos, hay personas que llevan 15 o 20 años investigando sobre los antioxidantes de los alimentos. ¿Por qué? ¿Qué los hace tan interesantes? Pues que son capaces de contrarrestar los...