Edgar Lee Masters (1868/1950 )
Ernest Hyde Mi mente era un espejo: veía lo que veía, sabía lo que sabía. En mi juventud mi mente era sólo un espejo en un auto que volaba rápidamente, capturando y perdiendo pedazos del paisaje. Después, con el tiempo, grandes rajaduras se hicieron en el espejo, dejando que el mundo de afuera entrara y dejando que mi yo interior mirara afuera. Éste es el nacimiento del alma que sufre, un nacimiento con ganancias y pérdidas. La mente ve el mundo como algo apartado y el alma hace del mundo uno consigo misma. Un espejo rasgado no refleja ninguna imagen- y ése es el silencio de la sabiduría. (fuente: "hasta donde llega la voz", versión de tom maver)