La lucha de yaquis por el agua
CIUDAD OBREGÓN, SON.- La decisión del gobernador de Sonora, Guillermo Padrés, de secar una cuenca hidrológica para saciar la sed de Hermosillo, ha dinamitado la vida sonorense y los daños colaterales se han esparcido por todo el país. Su insistencia en concluir el Acueducto Independencia ha violentado la convivencia de ese estado y, sobre todo, los derechos históricos de los yaquis. Desde el pasado 29 de mayo, la paz social se rompió, cuando la tribu yaqui se levantó y paralizó la principal carretera del noroeste. Desde entonces, las exportaciones y la agricultura de este valle están en riesgo. La obra, en sí misma, ha generado una inversión ociosa de 4 mil millones de pesos. “El gobernador es un tirano y hace lo que quiere, pero si es necesario, los yaquis defenderemos lo que es nuestro hasta con enfrentamientos militares, como hace miles de años”, amaga Tomás Rojo Valencia, vocero de la tribu Yaqui. El Acueducto Independencia se encuentra sobre el Río Yaqui, exactamente...