José Antonio Cedrón (1945 )
Llueve sobre aquel pájaro Llueve sobre aquel pájaro en la rama del patio sobre la mancha verde que no alcanza la nitidez del ojo, sobre el vidrio astillado de sus alas y hay ruido de cucharas, de mediodía puntual, rumor eterno en la silla vacía de mi padre con su mirada al fondo, aquella, siempre quieta, y voces en el rostro de la pared que tuvo la obediencia. Pasa un caballo mudo, anónimo, sin cascos (¿heredado de quién?) descascarándose al sol de la intemperie. Tal vez jamás lo he visto. Es más, tal vez no existió nunca, pero yo lo recuerdo, como ahora cuando lo necesito. Y es como son tus manos las de ayer, repitiendo la cita, o tal vez antes sobre el cielo caliente de un mantel. Traigo una vieja herida de aquella travesía, que fue espera. No sé nada después, es un decir, vuelve tu mano izquierda y hace a un lado el vacío donde estamos ausentes. Ay si te he recordado –como si hubieras sido posible– en estos años. O por qué me pregunto por el tiempo entre es...