Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2014

Yamilet Fajardo (1984 )

Ahora ya sé.... Ahora ya sé por qué me espían sus abrasivos ojos hurgan mis pechos como el último lugar sobre la tierra donde no todo está perdido Están cansados yo también estoy cansada Es una avería que se abre y cierra cuando intentas ir por ahí con el ánimo apenas distinguible de un anciano La escoria se acumula entre espacios con viento en la cabeza y ya no queda espacio para tus pensamientos Ahora ya escucho el frágil mugido de la bestia que aguarda en su rincón Los acompañaría a un sitio ameno pero sé que pueden hacerlo solos y no habrá nada que pueda hacerlos más felices que una como yo que vuelve a pisar el asfalto de lo que se llama un día (fuente: Susana y los viejos, Texere editores, Zacatecas, 2014)

Rod McKuen (1930 )

Regalos Con qué facilidad encajamos como piezas de un puzle, como si la mano de un dios nos meciese sólo a nosotros y toda la población de esta ciudad junto a la playa fuésemos nosotros dos y esta cama enorme fuese la cuna de un niño con mucho sitio libre para dejar regalos. Mañana te compraré muchos regalos. Granadas y colines de pan, billetes de ida y vuelta a cada esquina de la habitación y rosas muy rojas como las que todos regalan a todos. Todos tienen un anillo de diamantes y zapatos de domingos. Corbatas y lencería, pistolas y pelotas de tenis. ¿Qué podría gustarte? Vendería mi reloj para comprarte Grecia, vendería mi coche para traerte un carrito de esos de los que tira un hombre en Rangún. Amontonadas en un rincón hay amapolas y hojas de limones. Tendrán que durar hasta que traiga a casa el jardín de Union Square. Cuando tenía diez años encontré un billete de veinte dólares. Compré un circo de cartón y una estilográfica y una navaja porque nunca h...

Alejandro Nicotra (1931 )

Sobre el alcohol y los poemas no escritos Sobre el alcohol y los poemas no escritos -dices- cayó uno, y los otros caerán también, si no han caído aún con los ojos quemados por la soledad, todos seremos destruidos y no sé si algún verso valdrá, como pensábamos, estas muertes. (fuente: "otra iglesia es imposible")

José Luis García Martín (1950 )

Lector ¿No escuchas cómo late el corazón del mundo? Pon tu mano en la piedra, en el cristal donde te miras sin que puedas verte, en el libro cerrado, con humedad de siglos, en la puerta cerrada de la casa sin nadie. Pon tu mano en mi pecho, cierra un instante los ojos, avanza a tientas por la oscuridad. Todos los césares, todos los imperios no tuvieron más vida que la que tengo yo. Dentro del pecho los amantes que fueron siguen siendo, el negro diluvio continúa, una mujer muere en la hoguera, un hombre abjura de su fe. ¿No escuchas el fragor de la batalla? Arde una biblioteca, un tizón encendido atraviesa los siglos y me quema la mano. Mírame: no digas que estoy solo. Soy una multitud desamparada, un hombre con su amor entre la gente. ¿Escuchas sus pisadas en mi pecho, su insistente, municipal murmullo? El anciano que vuelve a ser niño, el niño que se pierde entre sonrisas, caricias, una aceitosa música, rosas de fuego y de papel, su carita curiosa y asust...

Charles Simic (1938 )

Una vida de fragmentos   Como una caja con fotografías viejas Algunas ya rotas Que encontraste en la basura Y de las que salvaste algunas mientras se llevaba el viento las otras. Era un fría tarde azul de otoño Cuando las dispusiste en la mesa De la cocina y encontraste un rostro Que te recordó a una muchacha A la que una vez seguiste a la salida de la escuela. Ella nunca se volvió a mirarte Hasta hoy en que es todo sonrisa Con los ojos apenas cerrados Porque le molestaba el sol O estaba a punto de pedir un deseo.     (fuente: "emmagust", traducción: José Luis Justes Amador.)

José Javier Villarreal (1959 )

La santa III                                                              a José Emilio Amores      Sentose entre la hierba indiferente al silbido de las víboras. Sentose con su sombra a esperar la llegada de la tarde, aunque      a esa hora el sol cayera sobre sus espaldas. Sentose con los dedos lastimados por la angustia, heridos e      insobornables en su incesante actividad de martirio. Sentose oyendo una música cada vez más clara y abarcadora,      una concha celestial que la iba protegiendo en su      intemperie. Sentose cansada de permanecer de pie, de sostenerse entre los ...

Marco Antonio Montes de Oca (1932/2009 )

Vía rápida 5 Mirando por el tiro de una chimenea Vi venir hacia mi rostro una ola de azucenas rojas Estaba en alto el brillo de la corpulenta marejada La luz solar recitaba alondras Porque las palabras escaseaban Había diamantes sobre las hojas La rosa soportaba en vez de rocío Joyas de verdad Y sagradas eran las preguntas Cuando la esfinge prefirió callar. (fuente: Delante de la luz cantan los pájaros [poesía 1953-2000], col. Letras Mexicanas, FCE, México, 2000.)

Uriel Martínez (1950 )

El pie D Hoy me levanto con el pie derecho: dos comprimidos vs la anestesia de la semana, una olla de café negro contra los días en blanco. Un concentrado verde para llevar y traer en toboganes veloces los ojos claros, la boca clara. Dos rebanadas de centeno para untar en haz y envés la voluntad de salida a todas partes. Hoy me incorporo al día con un coctel de antioxidantes, dos cucharadas de ganas, y una brizna antioscuridad. Hoy me levanto con el pie indicado: quizá permanezca en casa sin esperar nada de nadie.

Raúl Gómez Jattin (1945/1997 )

El dios que adora Son un dios en mi pueblo y mi valle No porque me adoren Sino porque yo lo hago Porque me inclino ante quien me regala unas granadillas o una sonrisa de su heredad O porque voy donde sus habitantes recios a mendigar una moneda o una camisa y me la dan Porque vigilo el cielo con ojos de gavilán y lo nombro en mis versos Porque soy solo Porque dormí siete meses en una mecedora y cinco en las aceras de una ciudad Porque a la riqueza miro de perfil mas no con odio Porque amo a quien ama Porque sé cultivar naranjos y vegetales aún en la canícula Porque tengo un compadre a quien le bauticé todos los hijos y el matrimonio Porque no soy bueno de una manera conocida Porque amo los pájaros y la lluvia y su intemperie que me lava el alma Porque nací en mayo Porque mi madre me abandonó cuando precisamente más la necesitaba Porque cuando estoy enfermo voy al hospital de caridad Porque sobre todo respeto solo al que lo hace conmigo Al que trabaja cada día un...

José Watanabe (1945/2007 )

La cura... El cascarón liso del huevo sostenido en el cuenco de la mano materna resbalada por el cuerpo del hijo, allá en el norte. Eso ví: una mujer más elemental que tú espantando a la muerte con ritos caseros, cantando con un huevo en la mano, sacerdotisa más modesta no he visto. Yo la miraba desgranar sobre su regazo los maíces de la comida mientras el perro callejero se disolvía en el relente del sol lamiendo el dolor arrojado a la tierra junto con el huevo del milagro. Así era. La vida pasaba sin aspavientos entre gente parca, padre y madre que me preguntaban por mi alivio. El único valor era vivir. Las nubes pasaban por la claraboya y las gallinas alineaban en su vientre sus santas ovas y mi madre esperaba nuevamente el más fresco huevo con un convencimiento: la vida es física. Y con ese convencimiento frotaba el huevo contra mi cuerpo y así podía vencer. En ese mundo quieto y seguro fui curado para siempre. En mí se harán todos los milagros. Eso vi,...

Daniel Durand (1964 )

Luz y oscuridad Llego, entro, prendo la luz de la cocina y sorprendo a las hormigas coloradas puliendo los platos y cargando todos los restos de comida. No me molestan, pero mentalmente les advierto sobre la superpoblación: hasta ahora el ecosistema se mantiene. Sin embargo, si consigo trabajo, comeré más, vendrán amigos y mujeres, habrá más restos, ustedes crecerán y tendré que echar insecticida. Sólo esta pobreza puede mantenernos delicadamente unidos (fuente: "el poeta ocasional")

Myriam Moscona (1955 )

¿Arcaísmos? 1. ¿Cómo nombrar al cine, al teléfono, a los instrumentos de la vida moderna? algunas voces como ande, endenantes, ansina, semos, aiga, mezmo , se emplean entre la gente menos letrada en distintas regiones de América Latina mientras que en muestra lingua son expresión cotidiana. Los campesinos preguntan ande juites?, tal como lo decían los abuelos y bisabuelos en la lengua de la diáspora judía que salió de España tras el Edicto de Expulsión de los Reyes Católicos, decretado el 31 de marzo de 1492. 2. Hoy en día, en los estados mexicanos de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas, al igual que en Texas y Nuevo México, se emplean expresiones originarias de la lengua sefardí. Es probable que quienes  el día de hoy emplean "güerco" (que en sentido estricto significa "diablo" y es una forma de referirse a los niños, especialmente a los traviesos), "la calor" o "A Dio" (expresión que denota sorpresa y que en ladino es de uso cotidiano al...

John Better (1978 )

Basura quemada Eres basura quemada Joyas prestadas a una rubia tonta debutante del burlesque , ardiendo en la aurora de un espejo quebrado. La noche de naipes coronados con amarillentos diamantes de condones usados y decapitadas cabezas de piñatas con los dientes quebrados Basura quemada es esa nube que se alza en la distancia Esos algodones y esos guantes quirúrgicos donde hierven disecados pétalos de sangre esas calabazas zumbando de moscas rubí esos cascarones cuajados de fetos esas revistas de pornografía donde ranas trasparentes babean su gélido orgasmo Todo es basura quemada incluso tus labios donde se hospeda una medusa de fiebre también tu lengua de filosas espinas plateadas Todo es basura quemada amor incluso Jhune y Kent tan distantes de mi y al otro lado de la cámara pajeándose sobre un mugroso colchón en algún scort de Manila también Koyiro asombrada de ver flotar libélulas en el agua del lavatorio Todo es basura quemada excepto este poema que hasta ahora empi...

Miyó Vestrini (1938/1991 )

Diagnóstico      A ver, abre la boca. Di aaaaaah. Muéstrame eso que hizo tu madre cuando eras niña. ¿Ese era todo el misterio? ¿Sexo oral? ¿Manipulaciones? ¿Tacto? ¿Manipulaciones? Veamos tu útero, amplio y desfasado. ¿Cuántos niños pasaron por allí? Los expertos te dijeron que la naturaleza esperaba por ellos. Pero murieron igual. Y si sobrevivieron, unos son tarados otros más o menos, todos bien planificados con la excusa de la soledad. Tienes problemas con tus dientes, con la lenta digestión de los indecisos, con el crujido del hueso occipital. Eres un paciente más. Todos quisieran haber nacido en Kansas City o en Amsterdam o en Toronto. O por lo menos, veinte años más tarde. Déjame agitarte en esta probeta de marfil, Verificar bien el color de la mezcla. Asco, que mal hueles. (fuente: "emmagunst")

Javier Sologuren (1921/2004 )

Bajo los ojos del amor Aún eres tú en medio de una incesante cascada de esmeraldas y de sombras, como una larga palabra de amor, como una pérdida total. Aún eres tú quien me tiene a sus pies como una blanca cadena de relámpagos, como una estatua en el mar, como una rosa deshecha en cortos sueños de nieve y sombras, como un ardiente abrazo de perfumes en el centro del mundo. Aún eres tú como una rueda de dulces tinieblas agitándome el corazón con su música profunda, como una mirada que enciende callados remolinos bajo las plumas del cielo, como la yerba de oro de una trémula estrella, como la lluvia en el mar, como relámpagos furtivos y vientos inmensos en el mar. En el vacío de un alma donde la nieve descarga en una ventana hecha con los resonantes emblemas del otoño, como una aurora en la noche, como un alto puñado de flechas del más alto silencio aún eres tú, aún es tu reino. Como un hermoso cuerpo que baña la memoria, como un hermoso cuerpo sembrado de sole...

Efraín Huerta (1914/1982 )

Bellas paralelas para Fayad Jamis, que ama a López Velarde Llamábase Dulce María y era de Cintalapa, Chiapas, México. Bailamos a la sombra de violetas aéreas y creo haberle propuesto matrimonio. La recuerdo con la sorda locura de quien se ha bebido en una sola noche todo un río Grijalva de un atroz comiteco. Llamábase Dulce María y era de Mayarí, Oriente, Cuba. Astudillo nos retrató junto a un rosal y la rosa era Dulce, la rosa era María. La recuerdo, palabra, como si el alma fuese un palomar desierto, o, en mi caso, un hueso inexistente pero roto. Me duelen las heridas por aquello que vi: la rosa de Cintalapa, la rosa de Mayarí. Aguascalientes, 23 de marzo de 1969 ( fuente: Permiso para el amor. Brevísima antología, selección: David Huerta, coedición: SCGDF-Conaculta-ALDF-SEGDF)

Efraín Huerta (1914/1982 )

Permiso para el amor Se permite que los amantes de arrullen y aprisionen las abejitas que la brisa decapitó Junto al hecho concreto llamado Amor las columnas de mármol son barcos de musgo y el malecón un diminuto tálamo Las bocas y los cuerpos de agua se arrullan como arpas en el triunfo de los himnos Se permite que las criaturas se huelan hasta semejar hormigas furiosas amándose a nivel de fabulosos caballos y que esta noche sea de resurrecciones y lo impúdico sea echado a los albañales Puros y delicados como un salmo los amantes se encadenan en silencio pero el griterío sexual se escucha hasta El Morro y yo me tapo los oídos porque no es bueno turbar la paz deslumbrante de los enfermos (fuente: Permiso para el amor, brevísima antología, sel. David Huerta, coed. SCGDF-Conaculta-ALDF-SEGDF,México, 2014.)

Gerdur Kristný (1970 )

Rosquillas  El día en que le dijeron a mi abuela que su hija más joven se había quitado la vida con un puñado de pastillas se puso a freír rosquillas Años más tarde cuando la abuela ya había envejecido hasta perderse a sí misma le dijeron que su hijo había muerto Y ella preguntó: "¿Ya se lo habéis dicho a su madre?" Le vino a la mente aquella mujer que freía rosquillas aquí mismo hace años y deseaba con toda su alma ser cualquier otra (fuente: "otra iglesia es imposible", versión de Elías Knörr)

Blanca Varela (1926/2009 )

Curriculum vitae digamos que ganaste la carrera y que el premio era otra carrera que no bebiste el vino de la victoria sino tu propia sal que jamás escuchaste vítores sino ladridos de perros y que tu sombra tu propia sombra fue tu única y desleal competidora. (fuente: "urbanotopia")

Raúl Gómez Jattin (1945/1997 )

El disparo final en la Vía Láctea En el cielo profundo de mis masturbaciones ocupas ese ámbito de deseo irrefrenable  y voraz. Inagotable y tierno que te devora el sexo aunque tú no lo sepas. Tu cuerpo habita el mío. Y es tan mío como no pudo serlo allá en la realidad. Es mío cuando yo te deseo. De esa misma manera impalpable y eterna como este libro es tuyo. Como yo soy de ti. Habitamos el ocho. Doble infinito de los dos universos. El 8 de los círculos. El que parece dos astros hermanos y gemelos. El que parece dos ojos. Dos culos cercanos. El que parece dos testículos besándose. Cuando llegas a mi cielo estoy desnudo y te gustan las columnas de mis piernas para reposar en ellas.Y te asombra mi centro con su ímpetu y su flor erecta y mi caverna de Platón carnal y gnóstica por donde te escapas hacia la otra vida. Y en ese cielo te entregas a ser lo que verdaderamente eres. Agresión de besos Colisión de espadas. Jadeo que se estrella como un mar contra mi ...

Raúl Gómez Jattin (1945/1997 )

Me defiendo Antes de devorarle su entraña pensativa Antes de ofenderlo de gesto y palabra Antes de derribarlo Valorad al loco Su indiscutible propensión a la poesía Su árbol que le crece por la boca con raíces enredadas en el cielo. El nos representa ante el mundo con su sensibilidad dolorosa como un parto. (fuente: "al pial de la palabra")

Uriel Martínez (1950 )

Durazno Para morderte, durazno, me bastan los dientes frontales. Para limpiarme el jugo de tu entrepierna, fruto de pulpa jugosa, el dorso de la mano. Para chuparte la semilla que guardas al centro me sobran labios y lengua sedientos. Para asomarme a tus vértebras, durazno, dos gotas de colirio en las pupilas. Para saberme complacido basta tomarte con la izquierda y acercarte el aliento. Para sentir tu vello púbico es todo pasarte como rayo en las mejillas. Pero no digas nada, me alcanza tu pielroja para el verano.

Nina Cassian (1924 )

Fantasma Una alfombra de mariposas muertas a mis pies, muertas y mustias (no sufren de rigor mortis). Yo, por mi parte, estoy bastante saludable. Me han extraído el hígado, me han desencajado los pulmones, arrancado el corazón, de modo que ya nada me duele. Convertirse en fantasma es una solución que recomiendo vivamente. (fuente: "rima interna", versión de Martín López-Vega)

Rosalía Fernández Rial (1988 )

Todas las calles Demasiado frío para dormir -dice el carámbano de tus labios- Demasiado frío. Y a la ciudad no le caben nuestros cuerpos en sus bolsillos. Fuera es el único lugar que nos pertenece. Pero no tiembles, amor. Los edificios son árboles con necrópolis de nidos; islas ahogadas en océanos que no flotan. "Ellos" tienen un agujero de asfalto vertical; una ventana sin luz entre las fauces de la noche. ¿Y nosotros? Nosotros, todas las calles. (fuente: "la mirada del lobo", versión de Andrés Vara.)

Eduardo Chirinos (1960 )

Escrito en la nieve El húmedo ................... hocico de los ciervos frota el cristal de la ventana. Pero no abro la ventana. Abro el libro donde viven los ciervos. Los inmortales ciervos que buscan la fuente. Salgo a la calle. Pocos automóviles, nieve en el invierno, cielo azul en el verano. Hojas secas y flores, muchas flores. ¿Por qué escribo esto? Porque hay en Lima demasiados automóviles tal vez porque no hay nieve en el invierno, ni cielo azul en el verano. ............................ Sólo un mar color de cielo, colinas de arena y más allá el mundo donde las estaciones se cumplen. Eso lo aprendí en los libros: nieve en los libros y cielo azul y hojas secas. (fuente: "urbanotopía")

Rómulo Bustos Aguirre (1954 )

Músicas ¿Has visto alguna vez esas parejas de bailarines extáticos suspendidos en la música fuerte que emerge de los pick-ups de barriada tan juntos y como clavados unos en otros que parece que se estuvieran amando de pie? Cada cual gira en su propia órbita planetaria. Cada uno cree que el otro gira en la suya. Y así cada uno imagina ser el centro de sí mismo y del otro. En esos instantes los amantes ignoran la ley de la libre caída de los cuerpos. Si el uno fuera el solo centro del otro, todo el otro caería sobre el uno y en él desaparecería. Si el otro fuera el solo centro del uno, todo el uno caería sobre el otro y en él desaparecería. Sin embargo, no sucede así. Porque el centro no está en ninguno de ellos. No es menos falso que cada uno sea su propio centro. El centro está en otra parte. Los verdaderos amantes son los que han sabido entender esto. Y sobre todo que la música que los sostiene también proviene de otra parte. (fuente: Ajuste de cuentas. ...

Eduardo Lizalde (1929 )

Oscura residencia Cuando uno duerme a fondo, y en la habitación oscura, si no hay luna y queda una rendija abierta, entra la noche entera por ahí, con toda la negrura universal a sus espaldas, y no es la suya la misma oscuridad de nuestra casa: es la negrura grande, la que deja al pasar la vieja amiga perniciosa que ha diezmado la tribu de nuestros amigos y parientes, y es fulgurante luz la de la fiera noche, junto a la sombra espesa que la Erinia proyecta en el jardín. Siempre acechando afuera, velando sus guadañas. No hay que mirarla nunca a los ojos de hielo. Hay que cerrar ventanas. (fuente: "luvina" en línea)

Valerio Magrelli (1957)

En los baños públicos Los escritos en los baños públicos me dicen el dolor del joven que escribe, solo, en los baños públicos. Solo, con la escritura de quien lo precedió, en un coloquio mudo, denso, en los baños públicos. Yo también una vez escribí, solo, en los baños públicos, confiando el dolor a los insultos peores. Aquí se escribe solamente de odio, en los baños públicos, pero de un odio que gira como un cigarro entre amigos. (fuente: "luvina", versión: Marco Perilli)

Gloria Fuertes (1917/1998 )

Hemos de procurar no mentir... H emos de procurar no mentir mucho. Sé que a veces mentimos para no hacer un muerto, para no hacer un hijo o evitar una guerra. De pequeña mentía con mentiras de azúcar, decía a las amigas: “Tengo cuarto de baño” —mi casa era pobre, con el retrete fuera—. “Mi padre es ingeniero” y era sólo fumista, ¡pero yo lo veía ingeniero ingenioso! Me costó la costumbre de arrancar la mentira, me tejí un vestido de verdad que me cubre, a veces voy desnuda. Desde entonces me quedo sin hablar muchos días.     (fuente: "emma gunst") 

W. H. Auden (1907/1973 )

Musée des beaux arts En punto a su sufrimiento jamás se equivocaban los maestros antiguos. qué bien entendieron su lugar en el mundo, como acontece siempre mientras otros almuerzan o cierran la ventana o se pasean, simplemente, sin nada en qué dar. Cómo, si los mayores religiosamente esperan el nacimiento milagroso, tiene que haber también niños sin especial interés en que ocurra patinando en la alberca del bosque. No olvidaban jamás que el horrible martirio ha de seguir su curso de cualquier modo, en un rincón, en algún sitio mugriento donde llevan los perros su vida de perros, y la jaca del sayón se rasca la grupa inocente contra un árbol. En el Ícaro de Brueghel, por ejemplo. Con qué tranquilidad todo se inhibe del desastre: el labrador oyó seguramente los gritos de socorro, el chapoteo, que para él no era una catástrofe. Brillaba el sol como brilló en las piernas blancas al sumirse dentro del agua verde, y el esbelto navío que ha debido de ver algo inaudito ...

Juan Calzadilla (1931 )

Lavado de la memoria Deberíamos atrevernos a narrar con lujo de detalles todo lo que nos pasa por la mente en una especie de diario. De este modo le ahorraríamos a la memoria venir a auxiliarnos con su discurso torpe y lleno de lagunas y ambigüedades después que las cosas ya han pasado, más tarde o más nunca como si creyera ser la historia. No importa que nos equivoquemos o que, exagerando la nota, lo que testimoniemos resulte la obra de un gran embustero. Después de todo no se escribe sino sobre lo que uno imagina. Así lo que nos imaginemos sea lo único que en nuestras perras vidas nos ha pasado. (fuente: "el poeta ocasional")