Monte Ávila, años dorados
La estadía en Buenos Aires del poeta venezolano Juan Liscano y su vinculación con la revista Sur y con Pepe Bianco, la participación de Héctor Murena en la colección de Estudios Alemanes y la dirección editorial de Héctor Libertella (quien ganó en 1971 el premio Monte Avila de novela con Aventuras de los misticistas ), así como el tiempo en que Libertella tuvo a su cargo la sucursal de la editorial venezolana en Buenos Aires, contribuyó con la presencia de colaboradores y traductores argentinos en el catálogo de la editorial venezolana. Estamos hablando de la época de oro de un sello cuyos libros circularon sobre todo en las décadas de 1970 y 1980, y que luego abandonaron las redes de distribución regular para pronto (demasiado pronto) iniciar ese circuito de culto que es el de la fotocopia y el encuadernado. Fundada en 1968 por Simón Alberto Consalvi y Benito Milla, este último destacado editor español republicano proveniente de Uruguay, Monte Avila consiguió muy pronto hacerse de u...