UNA CHICA DE 63 AÑOS
La actividad que desde hace unos años ocupa a Patti Smith es aun más sorprendente que lo transversal que se ha vuelto su prestigio. Poco después de casarse por primera vez (con el también rockero Fred Smith), en 1980, la cantautora y poetisa decidió retirarse casi por completo de la exposición pública, y por 16 años su rutina familiar en una casa al norte de Detroit la ocupó tanto como para impedirle sentir nostalgia de sus andanzas neoyorquinas. Si figuraba, era en menciones puntuales de fans famosos (Morrissey, Michael Stipe, Bono) o en una que otra lista de mejores discos de la historia (por, claro está, la marca clásica de Horses). Su actual condición de leyenda viviente puede hacer creer que Patti Smith ha sido una figura en gira eterna, como Dylan o Neil Young, pero es ella la más sorprendida de que su segundo vuelo creativo esté resultando tan inspirador, productivo y global. Del culto de los años 70, su música se ha ganado en la última década una merecida condición de autoridad...