Don Paterson (1963 )
a para Russ Si en verdad quieres saber, te cuento: ¿recuerdas que hace dos años te sentaste en una poza para jugar a la joyería con piedras robadas de la orilla? La mayoría oscureció y punto, pero otras lucían un color oculto en alguna parte de su sueño lítico. Así reconocías las piezas únicas. Pues yo también guardo las cosas grises del día en las que encuentro promesas que aunque muertas contienen la sorpresa que no sé, y no tengo poza donde ver matices – por eso las miro hasta que en mis ojos alguna de ellas forma un espejo que esta lágrima pinta y enciende. Es por esto que me quedo hasta tan tarde. b En la oficina de turismo de Aubeterre, columbario de archivos y expedientes, ella te explica, mientras hojeas folletos de la capilla y el teatro de títeres, que hasta primavera nada hay disponible, incluso – sin que preguntes – el único hotel. Una moto ronronea en la llovizna. Te descubres revisándole las manos. Ella prepara cena ligera; charlan, su...