Giovanna Pollarolo (1952 )
Segunda declaración de rodillas No quiero santificar Tu nombre pero lo santifico y musito: Estira Tu mano y llévame contigo a Tu reino aunque no sea Tu voluntad. Eres mi señor y debes cuidar de esta sierva ante Ti hincada mira mi abatimiento, sácame de mis angustias de este valle de lágrimas en el que vivo mis días están en Tus manos mis manos alzadas sólo ansían Tu benevolencia llévame contigo como si fuera Tu hija como si fueras Mi Padre presta oídos a mi ruego como Dios, a Sus Bienamadas criaturas. ("poemas poetas")