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Mostrando entradas de noviembre, 2014

Uriel Martínez (1950 )

El necio A veces quisiera no tener oídos para atender a los difuntos que tocan a la puerta. Otras deseara no tener ojos para aquellos que entran a guarecerse en páginas no leídas. Por momentos pierde el sentido del equilibrio si le murmuran versos ilegibles u oscuros en camino. Gustoso a veces daría vuelta a la página para atenderlos la víspera la hora y el día. Pero otras, otras más, se plegaría a los dictados de una voluntad plural reñida con horas. Obcecado les dice que no, les dice que sí, que luego, que otra noche.

Kim Addonizzio (1954 )

Primer poema para vos Me gusta tocar tus tatuajes en completa oscuridad, cuando no puedo verlos. Estoy segura dónde están, sé de memoria las prolijas líneas de relámpago pulsando justo debajo de tu pezón, puedo encontrar, como por instinto, el azul remolino de agua en tu hombro donde una serpiente se retuerce enfrentando a un dragón. Cuando te acerco a mí, tomándote hasta rendirnos y caer sobre las sábanas, me encanta besar las fotos en tu piel. Van a durar hasta que seas ceniza; lo que sea que persista o se vuelva dolor entre nosotras, van a seguir ahí. Semejante permanencia da terror. Así que las toco en la oscuridad; pero las toco, intentando. (fuente: "hasta donde llega la voz", versión: tom maver)

David Huerta (1949 )

Ayotzinapa Mordemos la sombra Y en la sombra Aparecen los muertos Como luces y frutos Como vasos de sangre Como piedras de abismo Como ramas y frondas De dulces vísceras Los muertos tienen manos Empapadas de angustia Y gestos inclinados En el sudario del viento Los muertos llevan consigo Un dolor insaciable Esto es el país de las fosas Señoras y señores Este es el país de los aullidos Este es el país de los niños en llamas Este es el país de las mujeres martirizadas Este es el país que ayer apenas existía Y ahora no se sabe dónde quedó Estamos perdidos entre bocanadas De azufre maldito Y fogatas arrasadoras Estamos con los ojos abiertos Y los ojos los tenemos llenos De cristales punzantes Estamos tratando de dar Nuestras manos de vivos A los muertos y a los desaparecidos Pero se alejan y nos abandonan Con un gesto de infinita lejanía El pan se quema Los rostros se queman arrancados De la vida y no hay manos Ni hay rostros Ni hay país Solame...

Berta Piñán (1963 )

Para otros Para otros la aventura, los viajes, el ancho del océano, Roma ardiendo y las pirámides, las selvas indomables, la luz de los desiertos, los templos y el rostro de la diosa. Para ellos rascacielos y ciudades, palacios del sueño contra el tiempo, la sonrisa de Buda, las torres de Babel, los acueductos, la industria incesante del hombre y sus afanes. A mi dejadme la sombra difusa del roble, la luz de algunos días de otoño, la música callada de la nieve, su caer incesante en la memoria, dejadme las cerezas en la boca cuando niña, la voz de los amigos, la voz del río y esta casa, de algunos libros, pocos, mi mano dibujando, despacio, la curvatura perfecta de tu espalda. (fuente: "rua das petras")

Bertolt Brecht (1898/1956 )

Parábola de Buda sobre la casa en llamas Gautama, el Buda, enseñaba la doctrina de la Rueda de los Deseos, a la que estamos sujetos, y nos aconsejaba liberarnos de todos los deseos para así, ya sin pasiones, hundirnos en la Nada, a la que llamaba Nirvana. Un día sus discípulos le preguntaron: «¿Cómo es esa Nada, Maestro? Todos quisiéramos liberarnos de nuestros apetitos, según aconsejas, pero explícanos si esa Nada en la que entraremos es algo semejante a esa fusión con todo lo creado que se siente cuando, al mediodía, yace el cuerpo en el agua, casi sin pensamientos, indolentemente; o si es como cuando, apenas ya sin conciencia para cubrirnos con la manta, nos hundimos de pronto en el sueño; dinos, pues, si se trata de una Nada buena y alegre o si esa Nada tuya no es sino una Nada fría, vacía, sin sentido.» Buda calló largo rato. Luego dijo con indiferencia: «Ninguna respuesta hay para vuestra pregunta.» Pero a la noche, cuando se hubieron ido, Buda, sentado todav...

Joan Margarit (1938 )

No estaba lejos, no era difícil  Ha llegado este tiempo cuando ya no hace daño la vida que se pierde, cuando ya la lujuria es tan sólo una lámpara inútil, y la envidia se pierde en el olvido. Es un tiempo de pérdidas prudentes, necesarias, y no es un tiempo de llegar sino de irse. El amor, ahora, por fin coincide con la inteligencia. No estaba lejos, no era difícil. Es un tiempo que no me deja más que el horizonte como medida de la  soledad. Un tiempo de tristeza protectora. (fuente: "otra iglesia es imposible",versión del propio autor)

Eliseo Diego (1920/1994 )

Arqueología Dirán entonces: aquí estuvo la sala, y más allá, donde encontramos los fragmentos de levísimo barro, el sitio del calor y la dicha. Luego vendrá una pausa, mientras el viento alisa los hierbajos inconsolables; pero ni un soplo habrá que les evoque la risa, el buenas tardes, el adiós. (fuente: "otra iglesia es imposible")

Lao Tse

Evitar la fuerza Cuando el hombre nace es suave y flexible. Cuando muere se vuelve duro y rígido. También las plantas y los árboles nacen tiernos y delicados pero al morir quedan mustios y secos. Lo duro y lo rígido pertenecen al dominio de la muerte. Lo suave y lo flexible pertenecen al dominio de la vida. Por eso el ejército demasiado poderoso no puede vencer y el árbol rígido es quebrado por el viento. Lo fuerte y lo poderoso deben estar abajo, y arriba lo débil y más tierno. (fuente: "la biblioteca de marcelo leites", traductor: juan fernández oviedo) 

Francisco Ruiz Udiel (1977/2011)

Nada Nada es una palabra inventada por Dios para escupir su desprecio. Yo soy la palabra de Dios. (fuente: revista arquitrave en línea, no. 49, agosto 2010)

José Watanabe (1947/2007 )

El pan Perdonen que lo diga sin pudor, pero mi madre y yo vivíamos en un pueblo                   de hambrunas. Las carencias nos llevaban a todos a una especie de inocencia,                      a un vivir en el centro puro de nosotros mismos. Así es cuando ya no queda nada, salvo la postura orgullosa de mi madre                  que dormía como saciada. Cada cierto tiempo pasaban profetas que repetían monsergas en nombre de un dios                   prometedor, pero cruel. Ninguno trajo lluvia sobre los campos yermos          ni hizo el milagro de una simple lechuga. Una tarde se asomó a nuestra puerta un extranjero de mirada llameante, otro agorero, pero no supimos quién ardía en él, si su dios                 ...

César Moro (1903/1956 )

El fuego y la poesía III Amo la rabia de perderte Tu ausencia en el caballo de los días Tu sombra y la idea de tu sombra Que se recorta sobre un campo de agua Tus ojos de cernícalo en las manos del tiempo Que me deshace y te recrea El tiempo que amanece dejándome más solo Al salir de mi sueño que un animal antediluviano perdido en la sombra de los días Como una bestia desdentada que persigue su presa Como el milano sobre el cielo evolucionando con una precisión de relojería Te veo en una selva fragorosa y yo cerniéndome sobre ti Con una fatalidad de bomba de dinamita Repartiéndome tus venas y bebiendo tu sangre Luchando con el día lacerando el alba Zafando el cuerpo de la muerte Y al fin es mío el tiempo Y la noche me alcanza Y el sueño que me anula te devora Y puedo asimilarte como un fruto maduro Como una piedra sobre una isla que se hunde (fuente: "la biblioteca de marcelo leites")

Marcos Fabián Herrera (1984 )

Añoranza En esta casa y en este patio de insomnes mujeres la vida es un vago recuerdo, jirones de un tiempo ignorado. La luz que atraviesa las hendiduras alimenta fantasmas y revive el temor. (fuente: arquitrave en línea, no.49, agosto 2010)

Jorge Posada (1980 )

Paso doble la cocinera de la fonda argentina al quemarse con el aceite dice laputísimaverga como su hermana que en la caja de costura esconde fotografías forenses el repartidor de garrafones se ata las agujetas como su prima que murió al atravesar división del norte el vigilante del conjunto residencial se escarba los dientes como su tía abuela que durante los años 90 le gustaba mandar cartas a una abogada que trabajó para impedir el desafuero de un expresidente la encargada de los helados lava las cucharas como su padre al que vio dos veces la maestra del 4b grita en el micrófono con los mismos defectos de pronunciación que su primo el bombero que desertó durante el terremoto de 1985 el empleado de bimbo desarrolla en la laringe los mismos quistes de su abuela que aún en el hospital se negó a revelar su fecha de nacimiento el dueño de los abarrotes tiene una mala digestión semejante a su segunda esposa que durante ciertas noches sufre ataques de ansiedad que no le perm...

Lina Zerón (1959 )

Un gran país Vivo en un país tan grande que todo queda lejos: la educación, la comida, la salud, la vivienda. Tan extenso es mi país           que la justicia no alcanza para todos. (fuente: "blog del amasijo")

Uriel Martínez (1950 )

  El buen fin Era tan pobre que cuando nació lo echaron a un moisés que desembocó en el Mar de los Sargazos Era tan pobre que le dijeron que se callara porque ya no había especialistas en esperanto. Era tan pobre y distraíd@ que cuando salió de la representación de "La Orestiada" el dictador ya era cadáver. Era tan pobre que España nunca apartó de él aquel cáliz. Era tan pobre que vendió el manuscrito de su "Libro del Desasosiego" a un hombre taciturno con trastornos hepáticos. Era tan pobre que en sus periodos de insomnio se levantaba a verificar las ratoneras vacías y sin queso. Era tan pobre que tenía años con la muela del juicio bajo la almohada. Era tan pobre que había días que merendaba las hojas en blanco. Era tan pobre que pensó erigirle un altar al As de Oros. Era tan pobre que concibió sus últimos días ayuno de hambre. Era tan pobre que lo contrataron en un circo ya sin animales,ni la Mujer...

Eloy Sánchez Rosillo

En la mañana Despertarse un buen día y descubrir que la turbia amenaza que tanta muerte puso durante tanto tiempo en nuestra vida ya no nos mira con sus ojos fijos, con sus ojos terribles. ¿Qué sucede? ¿Cómo se hizo en mi casa este silencio puro, este sosiego que tenía olvidado? ¿Quién ha abierto el balcón y allí a dispuesto esa maceta con geranios rojos? ¿Es cierto que se adentra por la estancia, despacio, un sol muy dulce y acaricia el suelo, este sillón, mis manos, mi cabeza, mi pecho que agradece, mi corazón que canta? (fuente: rua das petras)

Raúl Gómez Jattin (1945/1997 )

De lo que soy En este cuerpo en el cual la vida ya anochece vivo yo Vientre blando y cabeza calva Pocos dientes Y yo adentro como un condenado Estoy adentro y estoy enamorado y estoy viejo Descifro mi dolor con la poesía y el resultado es especialmente doloroso voces que anuncian: ahí vienen tus angustias voces quebradas: pasaron ya tus días La poesía es la única compañera acostúmbrate a sus cuchillos que es la única (fuente: griselda garcía.blogspot)

Ana Pérez Cañamares (1968 )

Entonces... Entonces ¿tú también me ves así? ¿Tú también me ves fuerte? Porque le echo cayena a la comida, porque bebo como un hombre (un hombre que bebe mucho) porque me he horadado el cuerpo -y el cerebro- porque he parido a cuatro patas como una hembra en su guarida porque okupé en Londres porque he hablado en público y he lavado y vestido a mi madre muerta porque me he rapado el pelo y lo he teñido de amarillo porque he dormido sola en el monte y he puesto a conversar mi oscuridad con la oscuridad de fuera. Así que tú también me ves fuerte. Serás de los que te sorprendas el día que me desplome; insistirás en que nunca me viste dar una señal de debilidad o de abatimiento. Te equivocarás como todos y no podré culparte: toda la vida llevo apoyándome en esta fama de fuerte. Sólo yo sé que la fama camina sobre muletas podridas. (fuente: "apología de la luz")

Gonzalo Rojas (1917/2011 )

Desde abajo Entonces nos colgaron de los pies, nos sacaron la sangre por los ojos,                                    con un cuchillo nos fueron marcando en el lomo, yo soy el número 25.033,             nos pidieron dulcemente, casi al oído, que gritáramos viva no sé quién.                            Lo demás son estas piedras que nos tapan, el viento. (fuente: "apología de la luz")

Juan Rodolfo Wilcock (1919/1978 )

No estés mucho tiempo lejos de mí No estés mucho tiempo lejos de mí si no querés que el recuerdo lo invada todo y no deje más lugar a la presencia, a menudo te veo bajo los árboles, te repiten las calles, la bañera, los cuartos, los discos, y el mar es igual a ti, te tengo aquí en los ojos como un aparato oftalmológico de precisión, y también si subo al techo te veo, no estés mucho tiempo lejos de mí, no querrás diluirte en el espacio infinito de mi vista que se extiende en los años, cuando estudiabas conmigo en el '39 o cuando te aburriás en la Torre de Londres llena de hierros negros en el '51, y ayer en el valle Caffarella que ni siquiera te pareció lindo, no querrás diluirte en el tiempo infinito: no estés mucho tiempo lejos de mí. (fuente: "el poeta ocasional", traducción de guillermo piro)

José Watanabe (1945/2007 )

Los amantes Abundantes ropas envuelven a los amantes, sólo un hombro o un muslo están desnudos como pulpas de luz y los sexos en su quieta fiereza.  Si el acoplamiento es inmóvil, las sedas de las ropas no dejan de ondular. Las telas, delicadamente estampadas con menudas flores de una primavera geométrica, se deslizan por toda la esterilla, avanzando y acumulándose en pliegues breves y rápidos. Si la luz de la carne es blanca, las sedas fluyen como un río de varia coloración, un río que se desprende del cuerpo de los amantes que, cerrados al mundo, ignoran cómo se agitan esas pequeñas flores rojas. (fuente: la biblioteca de marcelo leites)

CALAVERITAS QUEER

José María Covarrubias Conocí a José María Covarrubias en el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria, tiempo antes de que se echara a andar la semana de la diversidad sexual en el Museo del Chopo. Recuerdo que su inclinación culinaria lo llevaba a preparar en casa -vívia en la Nápoles, cerca del hotel de México y de Insurgentes- la sopa de cebolla, que alguna vez le vi prepararla. En ese entonces vivía con su pareja, con la que duró mucho tiempo. Era de Nayarit. Me contó que en una ocasión que fue a ver a su madre, la acompañó al mercado; en el trayecto, alguien lo vio de lejos y le gritó: "¡Chema, Fulano de Tal quiere contigo!" Y a José María se le contrajo lo que se le tenía que contraer. Madre e hijo siguieron su camino como si ninguno hubiese escuchado. Pasó el tiempo.Yo ya no vivía en la misma ciudad. Supe por alguien que Jorge, su pareja de años, lo había dejado por otro amor; y aunque ya había pasado tiempo de la separación, Chema no acababa de reponerse. Y ...

Gina Saraceni (1966 )

El cansancio, a veces... El cansancio, a veces, nos toma de sorpresa. Cierra los párpados sin pedir permiso, sin saber qué palabra estábamos mirando antes de que la noche estirara la piel de las pupilas. La cabeza del padre descansa sobre un libro, se expande sobre las páginas, respira sobre el dictado ajeno. Como una hoja que se mueve por el tacto de la noche, duerme su vejez sobre el alfabeto de otra lengua. Su frente se desploma y sella un cielo donde las alondras vuelan más lejos que el verano. Más lejos las alondras se llevan la frente cansada del padre, más lejos de donde vienen y regresan, más lejos del viaje que aguarda todavía. (fuente: "rua das petras")

Óscar Hahn (1938 )

Movimiento sísmico Tuve una vez un gran amor que derribó mi casa agrietó mis puentes y me hizo perder el equilibrio Después vinieron las réplicas: amoríos de baja intensidad que ni siquiera me hicieron temblar En cuanto al gran amor ay mísero de mí todavía respira debajo de las ruinas (fuente: "la biblioteca de marcelo leites")

Alejandro Castro (1986 )

Etiología Cuando tenía quince años me enamoré de un pescador borracho que sólo dijo que me quería bajo una mata de mangos en una terrible tormenta de año nuevo casi sin querer. Por supuesto después no recordaba nada ni siquiera el cariño que según parece era un efecto secundario del ron. Yo tampoco quería recordar pero recordaba recuerdo con precisión. Después me enamoré de un surfista hermoso como Dios que sí recordaba pero no entendía. Yo tampoco quería entender lo poco que había para entender y era simple. Luego el silencio y ahora tú. Fue difícil difícil y admirable hacerme si no el loco al menos la loca y dejarte ir. ¿Qué es lo que sigue? Esto es lo que sigue: este cursor palpitante que no me deja morir. (fuente: "revista arquitrave", no.54, en línea)

Jorge de Sena (1919/1978 )

La obra Podéis robármelo todo: las ideas, las palabras, las imágenes, y también las metáforas, los temas, los motivos, los símbolos, y la primacía en los dolores sufridos de una lengua nueva, en el entendimiento de otros, en la valentía de combatir, juzgar, de penetrar en asuntos de amor para los que estáis castrados. Y podéis también no citarme, suprimirme, ignorarme, aclamar incluso a otros ladrones más felices. No me importa: el castigo será terrible. No sólo cuando vuestros nietos no sepan ya quiénes fuisteis y sepan más de mí de lo que vosotros fingís que no sabéis; todo, todo cuanto laboriosamente robáis reverterá en mi nombre. Y será mío, tenido por mío, contado como mío, incluso lo poco y miserable que por vosotros mismos, sin robar, hayáis hecho. Nada tendréis, nada de nada: ni siquiera huesos, pues un esqueleto de los vuestros será buscado para pasar por mío. Para que otros ladrones, iguales a vosotros, de rodillas, le pon...

Juan Rodolfo Wilcock (1919/1978 )

Dos Conmigo desaparecerá mi mundo, la red que me he tejido como esa araña que está detenida en un ángulo de la tela y a veces come y a veces la remienda; pero su tela está cada vez más desgarrada y la araña no tiene ganas de arreglarla. Continuarán entre tanto los otros mundos cada uno con su insecto en el centro, alerta, tramas brillantes o, a veces, manojos grises, pequeños ovillos como jaulas delicadas que no se resignan y en el medio la araña hasta que desaparece y nadie lo advierte. Pero tú, ya que has querido que también fuese tuyo este mundo que fue quizás el más hermoso, erizado de agujas de oro y fibras finas, abrázame, envuélvete en la misma compleja red que no se repite, hilo a hilo poséela y sosténla como lo hice hasta ahora mientras estaba solo. (fuente: "la biblioteca de marcelo leites", traductor: enrique m. butti)

Fernando Noy (1951 )

Bañado Nunca pude sentirme solo frente al río Brilla una luz perpetua entre sus aguas Si me acompaña es porque no ostenta cicatrices ya que su piel convence de perfecta por siempre intuyo que al fondo                       muy al fondo oculta un laberinto de heridas                       que no cierran Ahora vuelvo después de tanto tiempo Quién no regresaría sabiendo que lo espera una arquitectura azul amante de las lanchas Esta procesión de fuego           estremeciendo ocasos            con la tenura de su espuma blanca Quien no volvería sabiendo que la lluvia por el propio deseo de acariciar sus aguas al fin se ahoga           en nuestro              Río Negro                       ...

Uriel Martínez (1950 )

La pista Sales a la calle como salgo a las puertas abiertas del mundo. Voy directo a las esquinas como el corredor a quien aguarda la pista franca. Tomas agua como beberse un vaso de ti, de hojas blancas, una botella de tinta negra. Trazas con los ojos, con el aliento, con el pelo la letra de una canción desaprendida. Te detienes donde nadie espera, en la bocacalle divergente, absuelta, coronada. Luego vuelves sobre tus pasos como aquel que dejó pistas camino al cementerio.

Roberto Bolaño (1953/2003 )

Musa Era más hermosa que el sol y yo aún no tenía 16 años. 24 han pasado y sigue a mi lado. A veces la veo caminar sobre las montañas: es el ángel guardián de nuestras plegarias. Es el sueño que regresa con la promesa y el silbido. El silbido que nos llama y que nos pierde. En sus ojos veo los rostros de todos mis amores perdidos. Ah, Musa, protégeme, le digo, en los días terribles de la aventura incesante. Nunca te separes de mí. Cuida mis pasos y los pasos de mi hijo Lautaro. Déjame sentir la punta de tus dedos otra vez sobre mi espalda, empujándome, cuando todo esté oscuro, cuando todo esté perdido. Déjame oír nuevamente el silbido. Soy tu fiel amante aunque a veces el sueño me separe de ti. También tú eres la reina de los sueños. Mi amistad la tienes cada día y algún día tu amistad me recogerá del erial del olvido. Pues aunque tú vengas cuando yo vaya en el fondo somos amigos inseparables. Musa, adondequiera que yo vaya tú vas. T...