El Chile de Pinochet huele podrido
El contexto reciente del asesinato del joven gay Daniel Zamudio (27 años) por cuatro jóvenes neonazis en Santiago da cuenta de violencias sistemáticas y permanentes en la sociedad chilena, violencia no sólo de los agresores y provocadores de su muerte sino de la responsabilidad política de muchos actores. El impacto público de su muerte lo ha convertido en un símbolo de las luchas por la discriminación sexual, pero también da cuenta de la desidia de las instituciones públicas y la clase política por temas de derechos humanos y sexuales en Chile. Hace más de 8 años se tramita una ley de antidiscriminación en el Congreso chileno, pero no ha tenido avances ni en los gobiernos de la Concertación ni en el actual gobierno de derecha. Quizás ahora, por el revuelo público del caso y pensando en los votos de las próximas elecciones municipales, se tenga una voluntad política circunstancial, que incluso, aunque la ley llegue a promulgarse, ya muchos la critican, cuestionando su real eficacia par...