Che, una noche cualquiera
Una noche cualquiera, en una inolvidable sesión en la que participaron decenas de poetas, a un costado del salón en donde estaban todos reunidos había una mujer, ya entrada en años, que atentamente tomaba nota de quienes poco a poco iban pasando al frente a leer sus poemas y, después de varios minutos, cuando preguntaron si alguien más quería hacer lo propio, ella levantó la mano, dejó a un lado sus viejos cuadernos y, con un andar lento pero firme, se puso frente al atril, sacó una hoja y leyó su poema. Pero no fue un poema cualquiera, sino unos hermosos versos dedicados a Ernesto Guevara, conocido como El Che. Pero lo sorprendente no fue eso, sino que, sin presentarse ni nada, leyó su poema en quechua… Los que estaban distraídos levantaron la mirada sorprendidos, primero, porque no lograron descifrar el idioma, y, segundo, porque después de haber oído a los demás poetas leer sus trabajos en español, les pareció extraño, muy extraño que alguien lo hiciera en otra lengua. Cuando ter...