Irma Verolín (1953 )
Sábado Apuro el primer bocado de la mañana, el mundo es inaudito para alguien como yo que se extasía frente al círculo oscuro de la taza de café. Por suerte hoy sábado el mundo comienza a adormecerse y tengo el día entero para mí: una mercancía cara que se consume rápido, pura extensión hacia delante parecida a la llanura donde tenderé mis sábanas y lustraré mis zapatos. Estoy respirando y es casi un milagro percibir este aire que entra y sale de la casa de mis huesos. Mañana cuando el mundo esté completamente adormecido bailaré bailaré hasta cansarme. ("caína bella")