Lemebel ama a Luzbel
Enfundado en unas calzas de látex y montado en unos zapatos de tacón negro, Pedro Lemebel aparece por el lado derecho de la sala de Las Artes en Estación Mapocho. Después de cuarenta minutos de retraso, a la audiencia no le importa y lo aplaude a rabiar. Sonríe y deja espacio para escuchar las ovaciones, es el gesto de un actor a paso detenido por la alfombra de una avant-premiere , una Cleopatra de bufanda roja y ojos achinados con sombra color humo. Es el lanzamiento de Háblame de amores en la Feria Internacional del Libro en Santiago de Chile. Sus seguidores se empujan en las terrazas para escucharlo. Se ve más delgado, vestigios de un cáncer de laringe que le detectaron en 2011 que tuvo como consecuencia la extirpación de gran parte de sus cuerdas vocales. La espera ha sido larga, porque rompe el silencio de cuatro años, desde que apareció “Serenata Cafiola”: silencio literario, pero también físico. Sus palabras son un sonido rasposo, un gemido tenue y metálico. “La voz es import...