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Mostrando las entradas etiquetadas como música popular

Ema Elena Valdelamar (1925/2012 )

La compositora Ema Elena Valdelamar falleció anoche en su domicilio y es velada desde la madrugada de este lunes en una agencia funeraria de las calles de Félix Cuevas. Autora de temas como “Mucho corazón”, uno de los grandes éxitos de Luis Miguel, así como “ Cheque en blanco” que ha popularizado a Paquita “La del barrio”, Valdelamar había estado delicada desde hace varias semanas, informó un vocero de la Sociedad de Autores y Compositores de México, de la cual formaba parte como consejera del comité directivo que preside Armando Manzanero. Creadora también de otros temas como: “Mil besos”, “Por qué no fuiste tú” y “ Vivir sin ti”, entre muchos más, la autora nació el 27 de mayo de 1925, y desde muy joven inició su faceta creativa, la cual combinó con la interpretación de sus propias obras. La compositora era una de las pocas mujeres que alcanzó fama a nivel internacional por su gran inspiración y por la labor que realizó al representar a su género dentro de su gremio; además de q...

Del Cuarteto Patria a BVSC

En algún momento, quizá por su costumbre de vestirse de negro y usar sombrero, quizá por el hecho de hacer música campesina –equivalente de la música country–, quizá por la ocurrencia de algún periodista que pensó que era adecuado para presentarlo a una audiencia que lo conoció a través de Ry Cooder, a Elíades Ochoa se lo llamó “el Johnny Cash cubano”. Pero más allá de eso, la importancia de este hombre que deslumbró al mundo a través del Buena Vista Social Club y que encabeza el Cuarteto Patria desde 1978 no precisa de ninguna comparación para fascinar a través del sonido plañidero y evocativo de su voz y el timbre único de su guitarra. El cuarteto representa la música tradicional de Santiago de Cuba, en el oriente de la isla, donde se origina el son. Es una música rural, cuyo sonido se basa principalmente en las guitarras, contrabajo y percusión, que tiene una característica diferente, tanto en la instrumentación como en el ritmo, de la música urbana con base en La Habana, montada s...

Gaitas de Colombia

Juan Chuchita es un cuerpo en el que reposa el Caribe. Este hombre es una de las garantías para que la gaita se siga soplando y produzca una frecuencia única que pide palmas y tambora. Subiendo pronto encima de esto, él invoca un lamento agudo que en palabras canta de compadres y tiempos aquellos. Más que un cuerpo, una voz, Juan Alberto Fernández Polo es un sinónimo, un equivalente de la música. Su nombre trae el ritmo. Sombrero en mano porque llegaron los muchachones, parafraseando a Totó. Antes del Grammy y las notas de prensa, los Gaiteros de San Jacinto rodaron un tiempo por las calles del barrio La Candelaria de Bogotá, en bares atestados de gente que se agolpaba para ver el milagro en vivo: un puñado de señores ya mayores cargados de fiesta y música y un folclor vivo, desprovisto de erudición, sin haber pasado por la pudrición de un museo. Nicolás Hernández, Manuel Toño García y Juan Chuchita, la alineación base de un grupo musical que, mezclado con miembros más jóvenes, se co...

Piazzolla en soundtrack

En el amanecer, un hombre y una mujer, bajo el Pont Neuf, se entrelazan y desnudan esa diablura de la pasión más intensa que es la danza. Bailan para un bandoneón, el de Astor Piazzolla, en la apertura de “Tangos, el exilio de Gardel”. Solanas volvería acudir a esa música en “Sur”, siguiendo los pasos del hombre que tarda tanto en regresar a casa porque está desandando su propia historia. Piazzolla le puso sonido y lirismo a muchas películas, aquí y allá. Acompañó la desazón de dos mujeres –Jeanne Moreau y Lucía Bosé– que eran demasiado para cualquier hombre en “Lumiere”. Dibujó el amor loco de dos hermanos por una mujer en “La intrusa”, traslación un tanto herética del cuento de Borges que dirigió Christensen en Brasil. Se sintió de veras traicionado cuando eligieron al Gato Barbieri para musicalizar “Ultimo tango en París”. En blanco y negro, se lo veía, bandoneón en la rodilla, arrasar con “Fracanapa” junto al Quinteto Nuevo Tango en “Paula cautiva”, de Ayala, otra película sobre ...

"La dolencia primigenia del tango"

Leopoldo Lugones y Jorge Luis Borges, dos de los más grandes escritores argentinos, malquisieron el tango. El primero fue muy duro al definirlo “reptil de lupanar”; y el segundo, cada vez que hablaba sobre el tema, lo trataba casi con lástima: “el inconsolable tango-canción”, decía. Tanto Lugones como Borges, vale añadir, prefirieron a la hermana rural, la milonga. Pero más allá de sus filias y sus fobias musicales, el caso es que los dos hablaron mal del género tal vez porque les tocó vivir el esplendor del tango, la época de Gardel, y quizá se vieron abrumados por el aluvión de piezas que, en efecto, eran sólo bailadas al principio y luego bailadas y cantadas en sitios de mala muerte, además de ser mayoritariamente lloriqueantes, quejumbrosas, “inconsolables”. No fueron muchos, sin embargo, los adherentes a la posición opositora. En la amplia y populosa zona del Río de la Plata (lo que incluye al Uruguay, por supuesto), miles de hombres y mujeres de todas las edades, de todos los e...