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Mostrando entradas de septiembre, 2016

María Teresa González (1950/1995 )

Nadie Nadie con la tristeza amarga de un mal día recorrerá los muelles de tus brazos, las ingles inquietas que en las manos se vuelven taciturnas golondrinas. Nadie espera la lluvia de tu aliento, el frío que acerca a la memoria una tarde cualquiera que se va repitiendo en todos los inviernos que recuerdo. Nadie como un viento enfadado o bondadoso empujará a la mar tus arenas, orillando en la piel los pozos del deseo. Nadie, ni el hosco caminante de lejanas ciudades, empujado al silencio, rodando lentamente sobre el empedrado. ("portal de poesía", trad. vicente garcía oliva)

Jorge de Sousa Braga (1957 )

Portugal Portugal Tengo veinte años pero tú a veces haces que me sienta como si tuviera ochocientos Qué culpa tengo yo de que D. Sebastião se fuera a combatir infieles al norte de África sólo porque no podía combatir la enfermedad que atacaba sus órganos genitales y nunca volviera Casi me da por pensar que todo es mentira que el Infante D. Henrique es un invento de Walt Disney y Nuno Álvares Pereira una imitación chusca del Príncipe Valiente Portugal Ni te imaginas cómo me excito cuando oigo el himno nacional (que mis egregios abuelos me perdonen) Ayer estuve jugando al póker con el viejo de Restelo Está yendo a la consulta externa de Júlio de Matos Le dieron unos electroshocks y está recuperándose dejando a un lado su empeño en convencerme de que nos espera un futuro de rosas Portugal Un día me encerré en el monasterio de los Jerónimos a ver si contraía la fiebre del Imperio pero lo único que conseguí pillar fue un resfriado Puse la Torre do Tombo del revés sin en...

Denise Levertov (1923/1997 )

El hilo Algo tira de mí muy suave, invisible, silenciosamente, un hilo – o una red más delgada que una telaraña pero así de elástica. Nunca probé qué tan fuerte es. Ningún anzuelo me punzó y desgarró ¿Fue hace poco que este hilo empezó a tironearme?¿O hará siglos? ¿Habré nacido con el nudo en el cuello como una brida? No es miedo sino una ráfaga de asombro lo que me hace contener el aire al sentir el tirón cuando ya lo creía yo desatado y perdido. ("life vest under your seat", trad. sandra toro)

Jorge Teillier (1935/1996 )

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Apenas hoy podría soñar Apenas hoy podría soñar Miosotis que pensaban en mí En terminar mis días Tras un mostrador antiguo Vendiendo lámparas a carburo y aperos de labranza Y hablando con los campesinos Que lían cigarros en papel amarillento Sobre la próxima cosecha Apenas podría soñar Con ya tener el deseo de no soñar Ser olvidado como la vía muerta de un vagón              en un desvío Dadme Padre Tiempo Un lugar donde no recuerde a nadie Porque todos estarán presentes Como mi madre frente a un mostrador de Freire              en 1932. ("los dominios perdidos", ed. fce, méxico, 1995, tercera ed.)

Fabio Morábito (1955 )

¿Qué es un jardín? ¿Qué es un jardín? ¿Esta hierba pareja? ¿Estas plantas reunidas por capricho que la naturaleza no juntaría jamás? ¿Se ha dado algún jardín sin nuestras manos? El viento, dispersando las semillas, ¿hace jardines que no vemos? Porque, si bien lo vemos, todo es jardín. Un bosque es un mosaico de jardines que se anudan de tan tenues, igual que en lo más hondo de un jardín se lucha palmo a palmo. Porque, si bien lo vemos, todo es maleza, confusión, oportunismo, No es uno el que decide la forma y la fortuna de los vecinazgos o la prosperidad de las raíces, sino el subsuelo que no sabe de jardines ni de bosques. Tú crees, mirando tu jardín, que así como lo ves tiene el aspecto que quisiste, pero no lo querías así, maleó tu gusto palmo a palmo con cada nueva hoja y cada nuevo tallo, con cada flor y cada pájaro, y tu mente, a estas alturas, no sabe de jardines ni de bosques y no distingue la maleza de las flores. ("otra iglesia es impo...

Adam Zagajewski (1945 )

El cine Potencia La pantalla del cine Potencia podía acoger cualquier película y cualquier imagen; los indios se encontraban aquí como en casa, pero los héroes soviéticos tampoco podían quejarse. Al acabar la sesión se hacía un silencio tan profundo que la policía se inquietaba. Pero por la tarde la ciudad dormía con la boca abierta, como un niño en el cochecito. Al atardecer a veces se levantaba viento y en el crepúsculo la tormenta centelleaba con un resplandor irreal, violeta. A medianoche en el límpido cielo volvía la frágil luna. Parece que algunos domingos Dios estaba cerca. ("otra iglesia es imposible", trad. ángel enríquez díaz-pintado)

Adam Zagajewski (1945 )

El cine Potencia La pantalla del cine Potencia podía acoger cualquier película y cualquier imagen; los indios se encontraban aquí como en casa, pero los héroes soviéticos tampoco podían quejarse. Al acabar la sesión se hacía un silencio tan profundo que la policía se inquietaba. Pero por la tarde la ciudad dormía con la boca abierta, como un niño en el cochecito. Al atardecer a veces se levantaba viento y en el crepúsculo la tormenta centelleaba con un resplandor irreal, violeta. A medianoche en el límpido cielo volvía la frágil luna. Parece que algunos domingos Dios estaba cerca. ("otra iglesia es imposible", trad. ángel enríquez díaz-pintado)

Josep Carner (1884/1970 )

Proximidad de la muerte I Viene de noche la Muerte a pasearse por mi calle como un galán cortejador, y desgrana una serenata más fina que mi oído: flautas de angustia y violines de miedo. Oigo su paso sutil que me hiela: ahora mismo a un postigo se acerca. Cada noche ve una criatura casi yerta. Cada noche señala un umbral. Hay al día siguiente una ventana abierta y a medio cerrar un portal. Tras ellos la gente se esconde. Palabras cordiales se quedan sin respuesta y besos se quedan sin dar. Alma adentro, todo mundo en su viejo jardín siente crecer el retoño de los pensamientos ruines. Ay, ¡nos inclina nuestra alma mezquina a mirar que es otro el que muere! Mas si besa nuestra nuca el aura fina se nos arrodilla el corazón. (tomado del muro fb de orlando guillén, traducción de él mismo)

Janet Frame (1924/2004 )

Aparecer Las cartas en mi buzón matutino siguen pidiéndome "Nos gustaría que usted se apareciera... ¿Podría usted aparecerse?" Yo, la desaparecida, la disparue , la invisible, que recuerda la serie infantil del hombre que apretaba su ombligo para volverse visible o invisible, me pregunto si también yo tengo tal proeza y ni siquiera lo sé. "Nos gustaría que usted se apareciera..." Ya que los ombligos están demasiado eternamente pasados de moda, presiono Prender/ Apagar, Restaurar, CTRL o Shift al seleccionar mi color, enter arcoiris, Return. La magia es dudosa. Aparentemente, no obstante soy bastante visible; por lo tanto no hay necesidad de aparecer. Gracias por su amable invitación. Ya soy visible si bien peculiarmente fuera del alcance de su vista. ("huesos de jilguero", ed. uv-xalapa, ver, méx., 2015, trad. irlanda villegas)

Gonzalo Mallarino (1958 )

No puedes venir La luz cayendo entre los árboles y esos niños mirando la tierra y buscando con los dedos. Las ramas sobre las cabezas y los niños mirando las piedras y las lombrices. Se encaramaron después en la barda amarilla para mirar el río y abajo unas mujeres negras lavando. ¿Viste las uñas? ¿Las piernas de ellos? ¿La espalda con pecas? ¿Y unas yemas buscando piojos despacio? Así para que sepas cuánta luz había y no vengas oscura. Mira cuánta tórtola y cuánta hoja había. Recuerda la tierra entre las uñas de los niños. Si aún te hace falta mira las rodillas. Mira que ahora están respirando otra vez los niños y cae otra hoja. No puedes venir oscura ahora. No puedes llegarme hoy. Si sigo en mi letanía no puedes ya alcanzarme. Oscura. ("revista común presencia")

Jotaele Andrade (1974 )

La rosa orgiástica yo parí a mi madre y retuve entre mis manos sus huesos de pájaro y esos pobres huesos crujen y tratan de elevarse porque un hijo no es otra cosa que una piedra o una cuchillada sobre el lomo nadie debió esperarme más que yo mismo más que mi sombra escondida todavía en la memoria del mundo y si me abrazó el desierto si el sol cavó en mi carne fue porque soy proclive a desgastarme contra las cosas porque veo reinos que se devastan y se construyen cada vez que aletea cualquier insecto y porque yo inclino mi testuz ante lo instantáneo pues sé que lo único que perdura entre los días es el mineral indivisible del misterio y acaso los huesos desperdigados de lo perdido que buscamos como perros o huérfanos yo parí mi propio nacimiento soy de una edad labrada en el terror del pájaro apedreado mi pena es una rosa orgiástica (blog "de lo que no aparece en las encuestas")

Francisco Ruiz Udiel (1977/2011 )

Deja la puerta abierta                                           a claribel alegría Deja la puerta abierta. Que tus palabras entren como un arco tejido por cipreses, un poco más livianas que la ineludible vida. Lejos está el puerto donde los barcos de ébano reposan con tristeza. Poco me importa llegar a ellos, pues largo es el abrazo con la noche y corta la esperanza con la tierra. Dondequiera que vaya el mar me arroja a cualquier parte, otro amanecer donde la imaginación ya no puede convertir el lodo en vasijas para almacenar recuerdos. Me canso de despertar, la luz me hiere cuando ver no quiero. El viaje a Ítaca nada me ofrece. Si hubiera al menos un poco de vino para embriagar los días que nos quedan, embriagar los días que nos quedan,              que nos quedan ("el poeta ocasional")

Vicente Gallego (1963 )

Venenos y remedios Midiendo con goteros lo que aún me quedaba de la sangre tenaz de la alegría, se me pasó la noche. Mientras la roja fiebre trazaba su derrota de pesados aceites y derivas, yo me di a la congoja del que espera ver su barco encallar. Pasó la noche en pos de un rumbo oscuro, y en la misma agonía, en la intemperie alzada como un último techo, fue buscándome el alba al fin la herida para ofrecerme fiel su blanca venda toda limpia de luz samaritana. ("a media voz")

Uriel Martínez (1950 )

Vocales dice el homeópata especialista en herbolaria que lo semejante remedia al semejante, que el gemelo disminuye heridas de espejo, gota de agua mitiga sed, que hay hierbas que gradúan, merman, restan, eliminan vendas heredadas sin saberlo, que muelas negras vueltas polvo, caries ocultas, osteoporosis avanzadas, reculan, que si A y U son como fuego y viento, deja el doliente se levanten llamas, que al fin y al cabo ambas son vocales. [Inédito]

Denise Levertov (1923/1998 )

La partida ¿Has puesto ya la luna a buen recaudo? Ata mejor las cuerdas,por favor. El pan mételo más, para evitar que lo aplaste la luz -una bagette bien tostada y tan blanca en su interior no es fácil de encontrar hoy en día. ¡Y por Dios que no se nos ocurra irnos al final y olvidarnos del mar! Así que ponlo ahí entre los zapatos y ata detrás la luna. ¡Es la hora! ("marcelo leites", trad. cristina gámez fernández y bernd dietz)

Juan Carlos Flores (1962/2016 )

Lugar de veraneo El lugar donde perforadores bombas lanzaron/ petróleo no había pero quedó el lugar denominado "el charco de las bombas"/ alberca para los niños y los jóvenes/ narcisos que gustan de la musculatura/ de los ejercicios al aire libre y los juegos natatorios/ un agujero pardo-gris/ entre los campos de cultivos/ o el lugar donde perforadores bombas lanzaron/ petróleo no había pero quedó el lugar denominado "el charco de las bombas"/alberca para los niños y los jóvenes/ narcisos que gustan de la musculatura/ de los ejercicios al aire libre y los juegos natatorios/ un agujero pardo-gris/ entre los campos de cultivos/sobre esa agua entrampada/ flotan las vísceras de reses. ("diario de cuba")

José Alcaraz (1983 )

Parábola Era morena, piel clara como el frío. Le gustaba decir palabras como nieve, ginebra o callejón. En su cabello negro, en el abismo de su cabello negro, enredaba preguntas, un sí y un no. Era morena, piel clara como el frío y un pubis de oro viejo: la mejor muestra de sus contradicciones. ("las afinidades electivas" y "rua das pretas", blogs)

Alejandro Alvear (1970 )

Eros 4 Cómo ser galante con este hombre que despunta quizá los treinta y luce sus quijadas azuladas cada mañanita de esta Tierra. Cómo asediarlo al menos con una sola palabra y hacerle trastabillar su caminar impecable; pero he de suponer que su sueño sean las muchachas. Lo veo pasar casi a diario mientras leo sentado en una banca del parque. Y ahora que al menos me saluda tal vez por la tanta costumbre de encontrarnos, algo queda faltando en el aire, algo que no se puede nombrar cuando su silueta se pierde tras la esquina del parque y el aroma de los árboles confunde toda realidad con el olor de la belleza. (tomado del muro fb de hernan vargascarreño)

José María Fonollosa (1922/1991 )

Avinguda del Marqués de L'Argentera Al verme se apartó de sus amigas y rodeando mi cuello con sus brazos les dijo alegremente: -«Quiero a este hombre». Los demás me miraron con envidia. Es muy linda en verdad y entró en mi cuarto. Llegué tarde al trabajo al otro día. Después no se movió ya de mi casa. Descubrí que son bellas las estrellas y me gustó algún tiempo. Pero pronto olvidé que hay estrellas en la noche. Ahora su amor me oprime como un peso. No puedo ya salir con mis amigos. No puedo ya sonreír a las muchachas. No puedo ni beber un solo trago. Es mala esta mujer. De verdad mala. Tan mala como linda. Si la dejo me matará, lo sé. Lo sé de veras. Mis amigos se ríen. Yo estoy triste pues no logro apartarla de mi lado. Ojalá no me amase o se muriese. ("a media voz")

Amalia Bautista (1962 )

El puente Si me dicen que estás al otro lado de un puente, por extraño que parezca que estés al otro lado y que me esperes, yo cruzaré ese puente. Dime cuál es el puente que separa tu vida de la mía, en qué hora negra, en qué ciudad lluviosa, en qué mundo sin luz está ese puente, y yo lo cruzaré. ("el hacedor de sueños")

Emilio Hernán Herrera (1978 )

Piso flotante no hay manera de escapar de esconderse del miedo como hacíamos de chicos cubriéndonos con una sábana en la tele informan que está lloviendo que el verano termina mal con grandes tormentas trato de seguir escuchando pero la alarma del auto es más fuerte se multiplica como el viento que rompe los vidrios de las casas un rayo azul se clava en la antena la luz de todo el barrio se corta alguien golpea la puerta es el agua que ya tiene forma de ola convierte el espacio en una habitación flotante el gato salta sobre la cama ya estamos nadando, el nuevo río nos lleva. ("un cuarto azul")

Horacio Benavides (1949 )

Entre el sueño y el sol Un pájaro canta entre torres de piedra Hondo en la cima suelta su liana de estrellas El bosque cierne su matinal ausência y es bello el cuerpo desnudo de la joven que ligeramente tiembla en la orilla del círculo de agua En esta clara hora que relampaguea en la ventanilla oscura de un tren. ("antonio miranda")

César Simón (1932 )

Invernal Qué tentación, ser viento, ser jirones, ser basura que arrojan sobre escombros. Dejar que todo lo que quiera eche raíces en tu polvo. ("a media voz")

Jaime Gil de Biedma (1929/1990 )

Happy ending Aunque la noche, conmigo,         no la duermas ya, sólo el azar nos dirá         si es definitivo. Que aunque el gusto nunca más         vuelve a ser el mismo, en la vida los olvidos         no suelen durar. ("a media voz")

Shuntaro Tanikawa (1931 )

La tierra de la pureza No puedo huir de quien soy. Sin reparos he mostrado mis rasgos comunes a la gente, dos ojos, dos orejas, una nariz y una boca, tal vez porque tengo algo que ocultar. Cuando vi de nuevo a mi amigo muerto en una habitación de ladrillos sucios su sangre y sus intestinos estaban esparcidos, estaba húmedo sobre la mesa de operaciones como una canoa en un cenagal. Ya no llevaba nada consigo, nada ocultaba. No quedaba más que la luz cegadora de un tubo fluorescente. La luminosidad es más terrorífica que la oscuridad. Contra el mar brillante incluso lo horrendo parece hermoso. De frente al infinito nos convertimos en un grano de arena. A nuestros oídos llega el sonido de las olas, tan distinto del abuso y la risa. Si llega mi hora de ir a la llamada Tierra de la Pureza y sea escrutado minuciosamente por alguien como Buda o los ángeles ¿cuál debería ser mi expresión en un momento así? Oculto cosas que habré perdido cuando sea inmortal, ignorante ...

Raúl Gómez Jattin (1945/1997 )

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Mariposa Estoy prisionero en una cárcel de salud y me encuentro no marchito Me encuentro alegre como una mariposa acabada de nacer "¡Uh, quien fuera hpsipila que dejó la crisálida!" Vuelo hacia la muerte ("amanecer en el valle del sinú", fce, colombia, 2005)

Jaime Gil de Biedma (1929/1990 )

Loca La noche, que es siempre ambigua,           te enfurece -color de ginebra mala, son           tus ojos unas bichas.  Yo sé que vas a romper            en insultos y en lágrimas histéricas. En la cama,            luego, te calmaré  con besos que me da pena            dártelos. Y al dormir te apretarás contra mí            como una perra enferma. ("a media voz")

Uriel Martínez (1950 )

Me gusta me gusta llegar temprano a casa los domingos en la tarde, como hoy. procuro asomarme al balcón cada cierto tiempo por si llegas con pasos derrotados. afino el oído por si tus nudillos sangran en mi puerta, timbre noches sueños insomnios. pero no apareces, ningún conjuro da en el clavo, ningún abra- cadabra se pronuncia. ningún poder oculto hace que llegues, no hay fuerza humana que te delate. [Inédito]

Irene Sánchez Carrón (1967 )

Silueta detrás de una ventana Que no sepa la rosa que la miras ni sepa nunca el agua de tu sed. Que las nubes no se sientan flotar en el azul profundo de tus sueños. Que nunca sepa el mar que palpita tu ser al ritmo de las olas. La montaña, que no te oiga suspirar sobre su pecho. El bosque, que ignore que podría extraviarte. Que no sepa la tierra cómo mirar sus frutas más sabrosas y festejen tus ojos su belleza sin que ella lo sepa. ("rua das petras")

Ángel González (1925/2008 )

Así nunca volvió a ser Como llevaba trenza la llamábamos trencita en la tarde del jueves. Jugábamos a montarnos en ella y nos llevaba a una extraña región de la que nunca volveríamos. Porque es casi imposible abandonar aquel olor a tierra de su cabello sucio, sus ásperas rodillas todavía con polvo y con sangre de la última caída y, sobre todo, la nacarada nuca donde se demoraban unas gotas de luz cuando ya luz no había. Allí me dejó un día de verano y jamás regresó a recoger mi insomne pensamiento que desde entonces vaga por sus brazos corrigiendo su ruta, terco y contradictorio, lo mismo que una hormiga que no sabe salir de la rama de un árbol en el que se ha perdido. ("cómo cantaba mayo en la noche")

Eugenio Montejo (1938/2008 )

Tres apuntes de Jorge Silvestre El naufragio El naufragio de un cuerpo en otro cuerpo cuando en su noche, de pronto, se va a pique... Las burbujas que suben desde el fondo hasta el bordado pliegue de las sábanas. Negros abrazos y gritos en la sombra para morir uno en el otro, hasta borrarse dentro de lo oscuro sin que el rencor se adueñe de esta muerte. Los enlazados cuerpos que zozobran bajo una misma tormenta solitaria, la lucha contra el tiempo ya sin tiempo, palpando lo infinito aquí tan cerca, el deseo que devora con su fauces, la luna que consuela y ya no basta. El naufragio final contra la noche, sin más allá del agua, sino el agua, sin otro paraíso ni otro infierno que el fugaz epitafio de la espuma y la carne que muere en otra carne. ("geometría de las horas, una lección antológica", ed. uv-xalapa, ver., méx. 2006)