María Teresa González (1950/1995 )
Nadie Nadie con la tristeza amarga de un mal día recorrerá los muelles de tus brazos, las ingles inquietas que en las manos se vuelven taciturnas golondrinas. Nadie espera la lluvia de tu aliento, el frío que acerca a la memoria una tarde cualquiera que se va repitiendo en todos los inviernos que recuerdo. Nadie como un viento enfadado o bondadoso empujará a la mar tus arenas, orillando en la piel los pozos del deseo. Nadie, ni el hosco caminante de lejanas ciudades, empujado al silencio, rodando lentamente sobre el empedrado. ("portal de poesía", trad. vicente garcía oliva)