ENRIQUETA OCHOA (1928-2008)
Bajo el oro pequeño de los trigos Si me voy este otoño entiérrame bajo el oro pequeño de los trigos, en el campo para seguir cantando a la intemperie. No amortajes mi cuerpo. No me escondas en tumbas de granito. Mi alma ha sido un golpe de tempestad, un grito abierto en canal, un magnífico semental que embarazó a la palabra con los ecos de Dios, y no quiero rondar, tiritando, mi futuro hogar, mientras la nieve acumula con ademán piadoso sus copos a mis pies. (poema tomado de Bajo el oro pequeño de los trigos, ed. Universidad Autónoma de Chapingo, Col. Cuadernos Universitarios, 1984)