SEIS RESPONSOS
uno. A mí me tocó el papel de cronista de este camposanto, el que cada Dos de Noviembre desempolva los Alabados; el que a partir del 15 de Diciembre monta sainetes a un costado del quiosco. Tarea que cumplo lo mejor que puedo pues fui condenado a vivir hasta los 99 años. Como tuve la capacidad de síntesis, escribo una metáfora en cada lápida. Aunque me atoré en la de Raymond Carver. dos. Hay una fila interminable de individuos que espera una inscripción en cantera, aunque en vida nadie quiso dedicarles un corrido por su forma bárbara de ganarse el sustento: traficaron con lo mejor del hombre, la infancia. tres. En las noches de luna llena y de insomnio me pregunto quién colocará en la losa de mis años una frase sobre mi lápida, que condense mi oficio. Creo que me vendría bien que sólo se leyera: el sepulturero del pueblo. cuatro. Cuando supe que en Blanes había muerto un amigo de un mal hepático, quise enviarle a su mujer una inscripción para su desconsuelo. Pero me dijo ...