Uriel Martínez (1950 )
Horizontal
Tendido sobre la alfombra de mi suerte,
con la piel del rostro cubierta
de barro de barrancas y hondonadas,
respiro el oxígeno de tus cuencas.
Con la mandíbula distendida,
los párpados bajos y las manos
separadas, espero tu presencia
desdibujadas en mis poros.
Sé que hoy tampoco vendrás
(ni al amparo de la noche
ni desafiante al amanecer,
ni aún en la bruma de mis miedos):
Aún así, vacío sobre el rostro
de mis cuadernos las cuatro extremidades
de tu nombre y las cuatro estrellas
de tu gracia.
(Inédito)
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