Uriel Martínez (1950 )
seresmitológicos
Andanzas
1
Cierras los ojos antes de trepar
en el potro alado que te llevará
con los tuyos, con la respiración
pausada y los pies descalzos.
Mientras el animal cobra altura
tus manos tus dedos y el plexo
solar sueltan amarras
al zambullirte una vez y otra.
Tarde o temprano saldrás
a flote con el rostro mojado,
con sendas perlas en las orejas
que escurrirán a la piscina
para cerrar otro ciclo.
Mientras el potro dice sí
repetidas veces, aseguras
las bridas entre los nudillos
de plata y yo me sostengo
de tus hombros de cobre y cobalto.
Si te digo que pernoctar a la intemperie
de tus sueños me sacia, miento.
2.
Conocí a aquel hijo de la fortuna
en La Fuente, un sábado de lluvia,
de noche y sin sombrilla, sombrero
ni piedras preciosas.
La lluvia caía a cántaros
sobre sus tendones, sus pantorrillas
de granito; y en el carcaj
en que guarda venenos.
Llegamos a mis dominios
con la flama que titilaba
porque sí, con la sed
del sediento y el hambre del hambriento.
Sobre una hamaca de rubíes
suspendida del vacío y con enredos
de obsidiana me pidió derecho de peaje,
sedas del oriente y silencio.
Desde entonces vive fuera de sí.
(Inéditos)

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