Fermín Herrero (1963 )
Nichos laborales
En las granjas que quedan los porqueros
son búlgaros o marroquíes. Verlos
llevar con el tractor la cuba
de purín nos resulta corriente. También
solemos saludarlos mientras
pastorean: es lógico, son de hecho
vecinos. Hablan poco como la mayoría
de nosotros, que somos muy callados. A veces,
sin embargo, en el teleclub alguien
asegura, con aire de profeta: pronto, de aquí
a nada, aunque no lo veremos, todos
negros. Y los demás, asentimos.
("elblogdeenriqueortiz")
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