Uriel Martínez (1950 )

Herencia



Si muero antes que tú
diles que fue mi voluntad
heredarte mis miedos,
mi insomnio y demás bienes;

Si un infarto hace estallar
mis arterias, les dices
que aunque en unión libre
me padeciste como malestar crónico;

Si me atropella un auto
en la siguiente curva de la vida,
les confiesas que mi amor
fue premeditado, no violento;

Si en un arranque de dolor
bebo la cicuta, el raticida
o el vinagre de tu saliva,
diles que todo fue voluntario;

Pero si mueres una fracción
de instante antes que yo,
 les confesaré que me heredaste
el talento y el silencio en ondas concéntricas.


Tan pronto


Si apenas rozo con mi aliento
los cojines; si mis vellos
rodean el cobertor para alcanzar
tu mano, me palpo una línea sin eco;

Si al desgaire tocara mis pupilas
el capelo ciego del tiempo,
dos púas apuntan a otra madrugada
de ventisca, de témpanos al garete:

Si apenas los párpados develan
sendas ventanas francas,
o muestran las ramificaciones precisas
del insomnio, escucho;

Si al descuido mis dedos rozan
repetidas yemas en torno a sábanas
como sudarios y no encuentran
la voz que las multiplique;

Si por momentos me detengo
y afino el tacto, la vista, el oído,
el olfato, sé, inevitablemente, que no estás
aquí, en mí, alado.


                                                                                                  (Inéditos)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Gonzalo Rojas (1917/2011 )

Jorge Carrera Andrade (1902/1978 )

Raúl Gómez Jattin (1945/1997 )