Uriel Martínez (1950 )
Ensayo a tientas
Empiezas los ensayos a oscuras,
de noche, primero una fruta,
luego, el cable, el libro,
el cuaderno, el polvo del sofá;
más tarde la superficie
mohosa del espejo, el grifo
que gotea y gotea, el llanto
multiplicado, el agua
sin censo y el aljibe raso,
la entrada al sueño;
ensayas los primeros pasos,
corres las puertas silenciosas
del armario, los travesaños
de párpados, los vacíos
de muelas idas, de incisivos
desgastados, de oídos como tapias.
Empiezas los ensayos a oscuras,
de noche, primero una fruta,
luego, el cable, el libro,
el cuaderno, el polvo del sofá;
más tarde la superficie
mohosa del espejo, el grifo
que gotea y gotea, el llanto
multiplicado, el agua
sin censo y el aljibe raso,
la entrada al sueño;
ensayas los primeros pasos,
corres las puertas silenciosas
del armario, los travesaños
de párpados, los vacíos
de muelas idas, de incisivos
desgastados, de oídos como tapias.
Comentarios