Hugo Padeletti (1928 )
Me he sentado a la puerta y he mirado pasar
los años como ramas hacia el humo.
Los pesados membrillos fueron humo
también. Y las granadas,
alveolada codicia de incendiados
veranos,
se abrieron sin salvarse:
amarilla, astringente, con amargo
sabor medicinal,
la cáscara en el clavo.
("otra iglesia es imposible")
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