Odysseas Elytis (1911- 1996)
Hacia un país lejano
Hacia un país lejano y sin pecado ahora me encamino.
Ahora me siguen etéreas criaturas
con las iridiscencias del polo en los cabellos
y en la piel el suave oro.
Surco la hierba, con la rodilla por proa
y mi aliento expulsa de la faz de la tierra
los últimos copos del sueño.
Y a mi lado caminan los árboles contra el viento.
Veo grandes y extraños misterios:
Fuente cristalina la cripta de Helena.
Tridente y delfín el signo de la Cruz.
Blanco portal la sacrílega alambrada.
Por donde triunfalmente pasaré.
Las palabras traicioneras, las hirientes bofetadas,
convertidas en mirtos y en palmas
significan: ¡Hosanna al que viene!
Veo la privación como placer de fruto.
Olivares inclinados con azul entre los dedos
los años del furor tras los barrotes.
Y una playa infinita, por la magia de unos ojos hermosos bañada,
los profundidades de Marina.
Por donde, puro, caminaré.
Las lágrimas traicioneras y las humillaciones
convertidas en aliento y en pájaros sin ocaso
significan: ¡Hosanna al que viene!
Hacia un país lejano y sin pecado ahora me encamino.
(texto tomado de Dignum est, ed. Plaza & Janés, col. Selecciones de Poesía Universal, versión de Cristián Carandell, Barcelona, 1980.)
Hacia un país lejano y sin pecado ahora me encamino.
Ahora me siguen etéreas criaturas
con las iridiscencias del polo en los cabellos
y en la piel el suave oro.
Surco la hierba, con la rodilla por proa
y mi aliento expulsa de la faz de la tierra
los últimos copos del sueño.
Y a mi lado caminan los árboles contra el viento.
Veo grandes y extraños misterios:
Fuente cristalina la cripta de Helena.
Tridente y delfín el signo de la Cruz.
Blanco portal la sacrílega alambrada.
Por donde triunfalmente pasaré.
Las palabras traicioneras, las hirientes bofetadas,
convertidas en mirtos y en palmas
significan: ¡Hosanna al que viene!
Veo la privación como placer de fruto.
Olivares inclinados con azul entre los dedos
los años del furor tras los barrotes.
Y una playa infinita, por la magia de unos ojos hermosos bañada,
los profundidades de Marina.
Por donde, puro, caminaré.
Las lágrimas traicioneras y las humillaciones
convertidas en aliento y en pájaros sin ocaso
significan: ¡Hosanna al que viene!
Hacia un país lejano y sin pecado ahora me encamino.
(texto tomado de Dignum est, ed. Plaza & Janés, col. Selecciones de Poesía Universal, versión de Cristián Carandell, Barcelona, 1980.)
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