Diario de Juárez y Ríodoce, distinguidos
Nueva York— La Universidad de Columbia otorgó anoche a los periodistas de El Diario de Juárez el premio Maria Moors Cabot 2011, por la excelencia en su trabajo informativo.
El director general de El Diario, Osvaldo Rodríguez Borunda, recibió el galardón en nombre de los reporteros asesinados Armando Rodríguez Carreón y Luis Carlos Santiago Orozco, así como en el de todos sus compañeros “que han hecho posible que el mundo esté enterado de lo que sucede en Juárez”, dijo.
Al agradecer el reconocimiento ante la concurrencia reunida en la Biblioteca Low de la Universidad de Columbia, Rodríguez Borunda expuso que cuando el 13 de noviembre de 2008 fue asesinado Armando en Ciudad Juárez por causa de su labor informativa, “la actitud asumida por la planta de periodistas de El Diario fue contraria a los propósitos que pretendían sus verdugos”.
En vez de permitir que el miedo los acallara, agregó, “en una reunión que sostuvieron con este servidor se pronunciaron con valentía a mantener con vida la silenciada voz del compañero. Estimulados por ese impulso emprendieron –con particular arrojo las reporteras– la osadía de informar al mundo sobre la barbarie que se registra en nuestra ciudad desde enero de 2008”.
Rodríguez Borunda subrayó a los congregados en la ceremonia de premiación, que la motivación fundamental de informadores y directivos de El Diario para desplegar esta cruzada informativa, “ha sido la de ser voz de una población que literalmente ha sido devastada por la violencia”.
El Maria Moors Cabot es el más antiguo reconocimiento internacional en el campo del periodismo y el de mayor prestigio después del Pulitzer.
Junto con los periodistas de El Diario también fueron premiados los de la revista Riodoce de Culiacán, Sinaloa, así como representantes del diario Arizona Daily Star, y los informadores Carlos Dada de El Salvador y Jean-Michel Leprince de Canadá.
“Honramos a El Diario de Juárez y a Riodoce de Culiacán para alentar a todos los periodistas excepcionales en todo México que desafían la muerte al hacer su trabajo, especialmente en áreas devastadas por la guerra al narco”, dijo Josh Friedman, director de los premios Moors Cabot al hacer entrega de los reconocimientos.
El director general de El Diario mencionó que, a contracorriente del mutismo aplicado por la mayoría de los medios de la frontera norte y de otros puntos de México, los reporteros juarenses “se han erigido en el referente obligado, en la caja de resonancia de los estragos ocasionados entre la población civil por una guerra a la que fuimos arrastrados sin consulta por el actual Gobierno federal”.
Una guerra que, agregó, “en términos de resultados, es un fracaso absoluto porque se ha limitado a detener a líderes del narcotráfico sin atacar sus estructuras financieras. El trasiego y el consumo de drogas no se han frenado. La gran demanda del mayor mercado que es Estados Unidos permanece a la alza, y lo peor es que México, de ser un país exportador, ahora también es un consumidor enviciado”.
Rodríguez Borunda también leyó un mensaje de los periodistas de El Diario, quienes expresaron que “aun cuando en estos años se ha insistido que estamos en medio de una guerra, cubrir la violencia en Ciudad Juárez es muy distinto a reportear un conflicto bélico. El riesgo es mayor, porque no sabemos si debemos cuidarnos más del Gobierno o de los narcotraficantes”.
Los comunicadores del rotativo juarense señalaron que las muertes de Armando y Luis Carlos fueron atentados directos a la libertad de prensa, a la libertad de dedicarse a una profesión, a la libertad de vivir..., es por ello que “no daremos un paso atrás porque sería consolidar un nuevo despojo en perjuicio de nuestros lectores. Al contrario, honramos y honraremos la memoria de nuestros amigos y compañeros con mayor dedicación y trabajo”.
En su mensaje también indicaron que “a pesar de haber sido victimados, sus voces no pudieron ser acalladas porque se multiplicaron más allá de las fronteras internacionales y unificaron al gremio periodístico. El mejor homenaje a su recuerdo es nuestro diario quehacer periodístico, y el mayor acto de justicia que puede hacérseles es esclarecer sus muertes y castigar a los culpables”.
Los organizadores del premio Maria Moors Cabot hicieron hincapié en que en la septuagésima tercera edición de la entrega, se reconoció a los comunicadores que han promovido el entendimiento interamericano en las condiciones de crisis y violencia que enmarcan actualmente al ejercicio periodístico en este continente.
“Más que nada, este año el premio Cabot, celebra a los periodistas en la vanguardia: dos periódicos valerosos capeando a los traficantes en México; un periódico digital emergente en América Central, un periodista canadiense mostrando escenas de la vida real que no aparecen en la televisión de Estados Unidos, un periódico regional que se refuerza por proveerles cobertura profunda de la frontera Estados Unidos-México a sus lectores”, dijo Nicholas Lemann, decano de la Facultad de Periodismo de la Universidad de Columbia.
Agregó que estas cualidades del periodismo dan ejemplo a informadores y propietarios de los medios de comunicación en toda América.
(¿Cuál es la diferencia entre un periodismo comprometido con el ciudadano y otro comprometido con los dividendos financieros; se diferencia una concepción del quehacer informativo entre Televisa y Berlusconi, por un lado, y Granados Chapa y Scherer García, por otro? Nota reproducida del medio juarense.)
El director general de El Diario, Osvaldo Rodríguez Borunda, recibió el galardón en nombre de los reporteros asesinados Armando Rodríguez Carreón y Luis Carlos Santiago Orozco, así como en el de todos sus compañeros “que han hecho posible que el mundo esté enterado de lo que sucede en Juárez”, dijo.
Al agradecer el reconocimiento ante la concurrencia reunida en la Biblioteca Low de la Universidad de Columbia, Rodríguez Borunda expuso que cuando el 13 de noviembre de 2008 fue asesinado Armando en Ciudad Juárez por causa de su labor informativa, “la actitud asumida por la planta de periodistas de El Diario fue contraria a los propósitos que pretendían sus verdugos”.
En vez de permitir que el miedo los acallara, agregó, “en una reunión que sostuvieron con este servidor se pronunciaron con valentía a mantener con vida la silenciada voz del compañero. Estimulados por ese impulso emprendieron –con particular arrojo las reporteras– la osadía de informar al mundo sobre la barbarie que se registra en nuestra ciudad desde enero de 2008”.
Rodríguez Borunda subrayó a los congregados en la ceremonia de premiación, que la motivación fundamental de informadores y directivos de El Diario para desplegar esta cruzada informativa, “ha sido la de ser voz de una población que literalmente ha sido devastada por la violencia”.
El Maria Moors Cabot es el más antiguo reconocimiento internacional en el campo del periodismo y el de mayor prestigio después del Pulitzer.
Junto con los periodistas de El Diario también fueron premiados los de la revista Riodoce de Culiacán, Sinaloa, así como representantes del diario Arizona Daily Star, y los informadores Carlos Dada de El Salvador y Jean-Michel Leprince de Canadá.
“Honramos a El Diario de Juárez y a Riodoce de Culiacán para alentar a todos los periodistas excepcionales en todo México que desafían la muerte al hacer su trabajo, especialmente en áreas devastadas por la guerra al narco”, dijo Josh Friedman, director de los premios Moors Cabot al hacer entrega de los reconocimientos.
El director general de El Diario mencionó que, a contracorriente del mutismo aplicado por la mayoría de los medios de la frontera norte y de otros puntos de México, los reporteros juarenses “se han erigido en el referente obligado, en la caja de resonancia de los estragos ocasionados entre la población civil por una guerra a la que fuimos arrastrados sin consulta por el actual Gobierno federal”.
Una guerra que, agregó, “en términos de resultados, es un fracaso absoluto porque se ha limitado a detener a líderes del narcotráfico sin atacar sus estructuras financieras. El trasiego y el consumo de drogas no se han frenado. La gran demanda del mayor mercado que es Estados Unidos permanece a la alza, y lo peor es que México, de ser un país exportador, ahora también es un consumidor enviciado”.
Rodríguez Borunda también leyó un mensaje de los periodistas de El Diario, quienes expresaron que “aun cuando en estos años se ha insistido que estamos en medio de una guerra, cubrir la violencia en Ciudad Juárez es muy distinto a reportear un conflicto bélico. El riesgo es mayor, porque no sabemos si debemos cuidarnos más del Gobierno o de los narcotraficantes”.
Los comunicadores del rotativo juarense señalaron que las muertes de Armando y Luis Carlos fueron atentados directos a la libertad de prensa, a la libertad de dedicarse a una profesión, a la libertad de vivir..., es por ello que “no daremos un paso atrás porque sería consolidar un nuevo despojo en perjuicio de nuestros lectores. Al contrario, honramos y honraremos la memoria de nuestros amigos y compañeros con mayor dedicación y trabajo”.
En su mensaje también indicaron que “a pesar de haber sido victimados, sus voces no pudieron ser acalladas porque se multiplicaron más allá de las fronteras internacionales y unificaron al gremio periodístico. El mejor homenaje a su recuerdo es nuestro diario quehacer periodístico, y el mayor acto de justicia que puede hacérseles es esclarecer sus muertes y castigar a los culpables”.
Los organizadores del premio Maria Moors Cabot hicieron hincapié en que en la septuagésima tercera edición de la entrega, se reconoció a los comunicadores que han promovido el entendimiento interamericano en las condiciones de crisis y violencia que enmarcan actualmente al ejercicio periodístico en este continente.
“Más que nada, este año el premio Cabot, celebra a los periodistas en la vanguardia: dos periódicos valerosos capeando a los traficantes en México; un periódico digital emergente en América Central, un periodista canadiense mostrando escenas de la vida real que no aparecen en la televisión de Estados Unidos, un periódico regional que se refuerza por proveerles cobertura profunda de la frontera Estados Unidos-México a sus lectores”, dijo Nicholas Lemann, decano de la Facultad de Periodismo de la Universidad de Columbia.
Agregó que estas cualidades del periodismo dan ejemplo a informadores y propietarios de los medios de comunicación en toda América.
(¿Cuál es la diferencia entre un periodismo comprometido con el ciudadano y otro comprometido con los dividendos financieros; se diferencia una concepción del quehacer informativo entre Televisa y Berlusconi, por un lado, y Granados Chapa y Scherer García, por otro? Nota reproducida del medio juarense.)
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