CARTA AL PADRE
Querido Jefe:
Lamento decirte que el primer interesado en que no seas liberado sano y salvo es el Número Uno pues alguien le calentó la cabeza de que planeabas postularte para el 2012 y enderezar un juicio por sus dislates en la lucha militar contra el cáncer que nos aqueja hacia donde voltees. Sé que saliste a medias de tu operación del corazón -que algunos se lo atribuyeron a la "carretera del amor" y otros a tu enriquecimiento vertigioso mientras fuiste senador-, pero me atrevo a comunicarte que ya botaron a Fernando del Palacio de Covián, ese recomendado tuyo al que todos los moneros calificaron de "tonto inútil" y de "damnificado colateral del sexenio".
No sé si sepas que cuando apareció tu foto en diarios y revistas on line con los ojos vendados, semidesnudo y con un madrazo en la boquita, en lugar de despertar compasión el consenso fue que merecido te lo tenías por ratero y gandalla; tampoco sé si te enteraste que en cuanto trascendió tu desvanecimiento en el rancho de Querétaro un correligionario tuyo divulgó en las redes que te habían dado gas, fue aquel tipejo que ha sido una espina más en nuestra heráldica y en tus sienes, tus neuralgias e insomnios. Como todos, las televisoras también te mantienen secuestrado por indicaciones del Número Uno y su mujer.
Yo sé que el tiempo corre no sólo para ti y tus achaques y tu pérdida de peso y de color, también esta situación lamentable para mí y mis hermanos ha repercutido emocionalmente en todos nosotros pues en cuanto nos damos la vuelta, los bisbiseos y chacoteos suben de tono, los chascarrillos y las charras se han multiplicado; eres pasto de las bromas de mal gusto en las cadenas que circulan en internet, tú y Celia Lora, tú y la Selección y el Vasco Aguirre, tú y las vuvuzelas, tú y el Pulpo Paul, Amalia García Medina y tú, Ulises Ruiz y tú, Jesús Ortega y Fernández Noroña y tú, Marcial Maciel y tú en el blog Mester de Jotería, las Mujeres Vampiro y tú. Sólo faltan de pitorrearse de ti los integrantes de la Familia Burrón, pero ellos están de luto. No sé si lo sepas: murió don Gabriel Vargas.
Y de una vez te lo digo: tus ahorros en las Islas Caimán están congelados por orden de ya sabes quién, además la combinación para abrir tu bóveda sólo tú la conoces, así que no insistas.
Lamento decirte que el primer interesado en que no seas liberado sano y salvo es el Número Uno pues alguien le calentó la cabeza de que planeabas postularte para el 2012 y enderezar un juicio por sus dislates en la lucha militar contra el cáncer que nos aqueja hacia donde voltees. Sé que saliste a medias de tu operación del corazón -que algunos se lo atribuyeron a la "carretera del amor" y otros a tu enriquecimiento vertigioso mientras fuiste senador-, pero me atrevo a comunicarte que ya botaron a Fernando del Palacio de Covián, ese recomendado tuyo al que todos los moneros calificaron de "tonto inútil" y de "damnificado colateral del sexenio".
No sé si sepas que cuando apareció tu foto en diarios y revistas on line con los ojos vendados, semidesnudo y con un madrazo en la boquita, en lugar de despertar compasión el consenso fue que merecido te lo tenías por ratero y gandalla; tampoco sé si te enteraste que en cuanto trascendió tu desvanecimiento en el rancho de Querétaro un correligionario tuyo divulgó en las redes que te habían dado gas, fue aquel tipejo que ha sido una espina más en nuestra heráldica y en tus sienes, tus neuralgias e insomnios. Como todos, las televisoras también te mantienen secuestrado por indicaciones del Número Uno y su mujer.
Yo sé que el tiempo corre no sólo para ti y tus achaques y tu pérdida de peso y de color, también esta situación lamentable para mí y mis hermanos ha repercutido emocionalmente en todos nosotros pues en cuanto nos damos la vuelta, los bisbiseos y chacoteos suben de tono, los chascarrillos y las charras se han multiplicado; eres pasto de las bromas de mal gusto en las cadenas que circulan en internet, tú y Celia Lora, tú y la Selección y el Vasco Aguirre, tú y las vuvuzelas, tú y el Pulpo Paul, Amalia García Medina y tú, Ulises Ruiz y tú, Jesús Ortega y Fernández Noroña y tú, Marcial Maciel y tú en el blog Mester de Jotería, las Mujeres Vampiro y tú. Sólo faltan de pitorrearse de ti los integrantes de la Familia Burrón, pero ellos están de luto. No sé si lo sepas: murió don Gabriel Vargas.
Y de una vez te lo digo: tus ahorros en las Islas Caimán están congelados por orden de ya sabes quién, además la combinación para abrir tu bóveda sólo tú la conoces, así que no insistas.
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