Uriel Martínez (1950 )
El vampiro
El vampiro escucha pasos
risas y pisadas sobre duelas
de madera pedregosa;
en silencio se asoma al ojo
de buey de la noche donde
ve jóvenes a la deriva;
sabe que la noche es tierna:
le impacienta el encierro
armarios adentro, donde arde;
reo bajo el peso de alas
en desuso, reo de un vestuario
diseñado a su medida
desemprende altos vuelos;
le gustaría desposeerse de grilletes,
sogas, cadenas y nudos ciegos
y correr a congregarse en ese río
que va calle abajo;
pero la edad, se dice a sí mismo,
es una olla express en ebullición,
ajena a su sed antigua.
El vampiro escucha pasos
risas y pisadas sobre duelas
de madera pedregosa;
en silencio se asoma al ojo
de buey de la noche donde
ve jóvenes a la deriva;
sabe que la noche es tierna:
le impacienta el encierro
armarios adentro, donde arde;
reo bajo el peso de alas
en desuso, reo de un vestuario
diseñado a su medida
desemprende altos vuelos;
le gustaría desposeerse de grilletes,
sogas, cadenas y nudos ciegos
y correr a congregarse en ese río
que va calle abajo;
pero la edad, se dice a sí mismo,
es una olla express en ebullición,
ajena a su sed antigua.
Comentarios
En DATOS PERSONALES deberás anotar; que escribes poesía a altas horas de la noche todo el año.
Felicidades por el Vam-piro.
Un abrazo
MJ