Uriel Martínez (1950 )
Las encías
II
En aquellas encías niñas
que un día bendijiste
con agua nueva, ya no.
En aquella película süave
y fina a un tiempo, hoy
corren enjuagues azules.
En aquella cavidad que desbordaba
oraciones musitadas, quedas,
hervorosas, tampoco.
De ahí especialistas extrajeron
piezas astilladas, sangre
coagulada, maldiciones.
Pronto será una caverna
propia de alados negros,
telarañas pacientemente zurcidas.
No sé si un día pronuncien
pausado tu nombre,
una forma de perdón u olvido.
II
En aquellas encías niñas
que un día bendijiste
con agua nueva, ya no.
En aquella película süave
y fina a un tiempo, hoy
corren enjuagues azules.
En aquella cavidad que desbordaba
oraciones musitadas, quedas,
hervorosas, tampoco.
De ahí especialistas extrajeron
piezas astilladas, sangre
coagulada, maldiciones.
Pronto será una caverna
propia de alados negros,
telarañas pacientemente zurcidas.
No sé si un día pronuncien
pausado tu nombre,
una forma de perdón u olvido.
Comentarios