Charles Simic (1938 )
Carnicería
A veces, caminando tarde por la noche
me detengo frente a una carnicería cerrada.
Hay una sola luz en el local
como la luz con que el convicto cava su túnel.
Un mandil cuelga de un gancho:
la mancha de sangre en él forma un mapa
del gran continente de sangre,
los grandes ríos y océanos de sangre.
Hay cuchillos que brillan como altares
en una iglesia a oscuras
a la que llevan a los inválidos y a los imbéciles
para curarlos.
Hay un bloque de madera donde se rompen los huesos,
raspado hasta dejarlo limpio: un río disecado hasta su lecho
donde me alimentan,
donde en lo profundo de la noche oigo una voz.
(fuente: "otra iglesia es imposible", versión de Jonio González)
A veces, caminando tarde por la noche
me detengo frente a una carnicería cerrada.
Hay una sola luz en el local
como la luz con que el convicto cava su túnel.
Un mandil cuelga de un gancho:
la mancha de sangre en él forma un mapa
del gran continente de sangre,
los grandes ríos y océanos de sangre.
Hay cuchillos que brillan como altares
en una iglesia a oscuras
a la que llevan a los inválidos y a los imbéciles
para curarlos.
Hay un bloque de madera donde se rompen los huesos,
raspado hasta dejarlo limpio: un río disecado hasta su lecho
donde me alimentan,
donde en lo profundo de la noche oigo una voz.
(fuente: "otra iglesia es imposible", versión de Jonio González)
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