Ventana de cristal esmerilado
.
En cualquiera de esos ocho féretros
caben tus pies, tus caries,
caben una rosa, más clavos, un martillo,
una estaca y un espejo indoloro.
En cualquier ataúd de ese bloque
de ocho cajas café
cabrían al centavo
tus planes, tus calcetines,
todos tus achaques y medicinas.
Ahí irían muy bien
josé, guadalupe, luis mario,
huerta y yo, aliento vs aliento,
sin que nadie lo notase o advirtiese.
En esos ocho cajones con ventana
de cristal esmerilado irían
dos fechas que darían cuenta
de todas tus guerras, tus ganas,
las botellas bebidas, los recipientes
y residuos de café amargo.
Aunque ya incinerada
irías en una cápsula más breve.
En cualquiera de esos ocho féretros
caben tus pies, tus caries,
caben una rosa, más clavos, un martillo,
una estaca y un espejo indoloro.
En cualquier ataúd de ese bloque
de ocho cajas café
cabrían al centavo
tus planes, tus calcetines,
todos tus achaques y medicinas.
Ahí irían muy bien
josé, guadalupe, luis mario,
huerta y yo, aliento vs aliento,
sin que nadie lo notase o advirtiese.
En esos ocho cajones con ventana
de cristal esmerilado irían
dos fechas que darían cuenta
de todas tus guerras, tus ganas,
las botellas bebidas, los recipientes
y residuos de café amargo.
Aunque ya incinerada
irías en una cápsula más breve.
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