Uriel Martínez (1950 )
El mago
Esperarè a que avance el dìa
para salir a comprar flores,
no para los muertos
-los finados prefieren misas-
sino para la casa.
En casa no reposan los fallecidos,
los muertos viven en uno
y unos viven para los vivos,
cuestiòn de enfoque,
de tiempo y de lugar.
Mientras el domingo camina
en direcciòn al mediodìa,
el cafè se filtra, el grifo gotea,
la cama y las sàbanas se
desperezan.
El calefactor resuella,
lo escucho con nitidez,
la salvia humea en el plato
la flama de madera hace lo suyo.
Mientras el domingo se despabila
saco del bombìn un conejo,
dos naranjas maduras
y una manzana roja.
(Inédito)

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