Elder Silva (1955/2019 )
Tareas dominicales
Atender a los evangelistas.
Sintonizar una radio donde pasen canciones de Joao Do Vale.
Juntar los vasos y las copas. Limpiar los vasos y las copas.
Atender a los evangelistas y hablarles de Trosky y de Lenin
para que no vuelvan.
Tomar mate solo.
Esperar a que despiertes para llamarte
mientras miro a la reina de la primavera en jogging.
Seguir con la mirada a los mormones.
Ver cómo cambia el bosque en las mañanas.
Ver cómo el sol se lleva las mejores flores
y prepara un día sofocante.
Comprar cebollas y pimientos rojos.
Almorzar sin los niños y esperar
a que empiece a rodar la pelota
en la cancha de Rampla Juniors.
Súper Machado
Voy al market
y me salteo la zona de cosméticos
y de cremas para el pelo.
Paso de largo por la fila de jabones,
evito la pelea de los detergentes
y me voy donde están la escarolas y radichas.
No sé para qué entro a los supermercados
si lo único que compro es el vino
y algunas hortalizas que me alivian.
Sueño encontrarme con Antonio Machado
en estas grandes superficies:
saco raído,
ojos lastimados por el amor,
la desventura y su huella intacta
y con un pan francés
pasando el código de barras por la caja uno.
("op.cit.poesia")
Atender a los evangelistas.
Sintonizar una radio donde pasen canciones de Joao Do Vale.
Juntar los vasos y las copas. Limpiar los vasos y las copas.
Atender a los evangelistas y hablarles de Trosky y de Lenin
para que no vuelvan.
Tomar mate solo.
Esperar a que despiertes para llamarte
mientras miro a la reina de la primavera en jogging.
Seguir con la mirada a los mormones.
Ver cómo cambia el bosque en las mañanas.
Ver cómo el sol se lleva las mejores flores
y prepara un día sofocante.
Comprar cebollas y pimientos rojos.
Almorzar sin los niños y esperar
a que empiece a rodar la pelota
en la cancha de Rampla Juniors.
Súper Machado
Voy al market
y me salteo la zona de cosméticos
y de cremas para el pelo.
Paso de largo por la fila de jabones,
evito la pelea de los detergentes
y me voy donde están la escarolas y radichas.
No sé para qué entro a los supermercados
si lo único que compro es el vino
y algunas hortalizas que me alivian.
Sueño encontrarme con Antonio Machado
en estas grandes superficies:
saco raído,
ojos lastimados por el amor,
la desventura y su huella intacta
y con un pan francés
pasando el código de barras por la caja uno.
("op.cit.poesia")
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