DESDE ESTOS BARROTES
Desde estos barrotes
adivino la ciudad
amurallada por el viento,
ajena a sí misma.
Desde la ventana
oteo como el cachorro ciego
que traza con oídos y olfato húmedo
una amenaza en la distancia.
Las sagradas escrituras
anticiparon nubarrones a lo lejos,
pero nadie sabe por dónde,
ni cuándo ni a qué hora.
Desde estos barrotes ceñidos
a mis pulmones, a mi vista,
paso como los ciegos las yemas
por mi cuerpo, por tu nombre desvanecido.
adivino la ciudad
amurallada por el viento,
ajena a sí misma.
Desde la ventana
oteo como el cachorro ciego
que traza con oídos y olfato húmedo
una amenaza en la distancia.
Las sagradas escrituras
anticiparon nubarrones a lo lejos,
pero nadie sabe por dónde,
ni cuándo ni a qué hora.
Desde estos barrotes ceñidos
a mis pulmones, a mi vista,
paso como los ciegos las yemas
por mi cuerpo, por tu nombre desvanecido.
Comentarios