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A. E. Quintero (1969 )

La palabra joto La palabra joto siempre logra que un niño se esconda y salga de sus ojos disfrazado. Y salga menos joto. Cuidando los ojos y lo que miran los ojos. Imitando, aprendiendo, militarizando el vuelo de las manos: su certeza de pájaros navieros sobre el mundo que queda, que se hace olas. El golpe en la nuca que papá asentaba para evitar mis pies sobre las aguas, para hacerme rudo, para que la vergüenza fuera una enorme palabra sin romperse. Y sin romperlo. El miedo no es una escena única, un vocablo aislado, una sola cosa. O una sombra que pasa. El miedo es una escuela con muchos niños. Un patio de recreo. Una persona que no quiere ser persona y se queda en el salón de clase escondiendo un ratón blanco en el bolsillo del suéter, o en las mangas                                                           ...

William Butler Yeats (1865/1939 )

Versos escritos en el abatimiento ¿Cuándo vi por última vez los redondos ojos verdes y los cuerpos ondulantes de los obscuros leopardos de la luna? Todas las salvajes hechiceras, nobelísimas damas pese a sus palos de escoba y a sus rabiosas lágrimas, han desaparecido. Los sagrados centauros de los montes se han desvanecido, nada tengo ya sino el amargo sol; Heroica madre luna, destiérrate y desvanécete. Ahora que cumplí los cincuenta años, he de sufrir con el tímido sol. ("arquitrave", trad. ricardo silva santisteban)

Irma Pineda (1974 )

No me verás morir No me verás morir no podrás olvidarme Soy tu madre tu padre la vieja palabra de tu abuelo la costumbre de los tiempos la lágrima que brota de un anciano sauce la más triste de las ramas perdida entre las hojas No me verás morir porque soy un cesto de carrizo donde aún se mueven las tenazas del papá del camerón el pescado que Dios comió la serpiente que devoró un conejo el conejo que siempre se burló del coyote el coyote que tragó un panal de avispas la miel que brota de mis senos tu ombligo soy y no me verás morir Aunque creas que todos se han marchado no me verás morir Habra una semilla escondida entre los matorrales del camino que a esta tierra ha de volver y sembrará el futuro y será alimento de nuestras almas y renacerá nuestra palabra y no me verás morir porque seremos fuertes porque seremos siempre vivos porque nuestro canto será eterno porque seremos nosotros y tú y los hijos de nuestros hijos y el temblor de la tierra qu...

Lucía Fraga (1979 )

A oscuras Fumo con desgana a oscuras. Esta noche es una noche más de insomnio En la que se marchitan las flores de mi vida. Pétalo tras pétalo, siento un vacío mortal en mí Que va dejando atrás los ojos que se aplastan en la pared. La vida por la noche se ahoga en un vaso de ginebra Y juega a los dados con un Dios borracho que condena el alma. Esta noche no es una noche más de insomnio. Es el terrible nocturno que convierte en cristal la sangre de tus venas Y te invita a girar el tambor del revólver sobre la sien. Los gatos maúllan en las aceras de cemento pegados a las farolas; Quizás Dios o yo ya hemos muerto. El asesinato Yo aprendí a hablar con una piedra en la boca, cuando el mundo era un eterno desfile por brazos desconocidos y las almas se deshacían dentro de puños violentos. Me acostumbré al silencio y a la hipnosis de los relojes. A la caricia del verdugo antes de dormir. Del hacha comprendí que las heridas más dolorosas no se abren en la ...

Ana Pérez Cañamares (1968 )

Qué poder tengo yo... Qué poder tengo yo para ser escudo de nadie yo que veo mi reflejo en el iris de la paloma atropellada yo que mido mi espanto con la escala de los seísmos violentos yo que no me concedo ni la tregua del descanso nocturno. Y sin embargo cogeré las riendas del caballo más salvaje le daré mis apellidos al sueño más demente robaré el tesoro más caro a la codicia en el mismo segundo en que pronunciemos las palabras mágicas: "Somos pueblo. Hasta aquí hemos llegado. No aguantamos más". Las poetas Nosotras no somos malditas somos desgraciadas depresivas, putas suicidas, locas reprimidas alcohólicas ignoradas Nosotras no somos malditas - que tiene un matiz heroico, romántico que rima con rebelde y con elegido Nosotras no somos malditas tampoco podremos ser benditas Nosotras somos la excepción de la excepción y todos los adjetivos se quedan cortos o pasan de largo. ("apología de la luz" y "rua...

Rubí Tsanda Huerta (1986 )

Cabellos arraigados... Cabellos arraigados a la ancestralidad, Exhalo de mi alma el perfume de las flores Mis oídos se inundan con el canto de los pájaros Mi cabello trenzado es realeza, mi piel color de la tierra Soy quien nació en mano de las parteras, el resultado del pronóstico cósmico y de la alineación de los planetas. A mí me han entregado el candado del silencio de mis antepasados que con mis palabras intento abrir. Soy quien borda en pedazos de manta la memoria de mis abuelos Soy el retoño que brota de aquel árbol viejo Soy la semilla que colocaron en el vientre de la tierra Mi piel más que pies es mi ropa Ropa de un pueblo que lucha contra la extinción. (en muro fb de susana bautista cruz)

Margaret Atwood (1939 )

Buitres Colgados del bochorno tormentoso del mediodía, son la ceniza oscura de la chimenea; dan vueltas lentos como el dedo pulgar en una tuerca, indolentes uves; como moscas, hasta que caen. Se vuelven luego hienas, roncas alrededor de su presa, agitan sus negros paraguas, como viudas emplumadas de ojos rojos, cuyos cuerpos de cántaros violan el duelo: la risa ahogada en su funeral, el eructo en un velatorio. Se apiñan, como escarabajos que ponen sus huevos en la carroña, ansiosos por hallar un hueco, un diminuto territorio de muerte para su sustento y el de sus hijos. Viejo asceta de olor rancio, de cabeza calva y mohosa, ermitaño de cuello escuálido, suspenso en esa columna de aire en llamas que no es el cielo: ¿que´haces con la muerte, esa que tú no causas, pero de la que comes cada día? Crear la vida, que es una plegaria. Limpiar los huesos. Hacer un ruido gris metálico que para mí es un canto. ¿Crees, entonces, corazón, que se puede sacar más d...