A. E. Quintero (1969 )
La palabra joto La palabra joto siempre logra que un niño se esconda y salga de sus ojos disfrazado. Y salga menos joto. Cuidando los ojos y lo que miran los ojos. Imitando, aprendiendo, militarizando el vuelo de las manos: su certeza de pájaros navieros sobre el mundo que queda, que se hace olas. El golpe en la nuca que papá asentaba para evitar mis pies sobre las aguas, para hacerme rudo, para que la vergüenza fuera una enorme palabra sin romperse. Y sin romperlo. El miedo no es una escena única, un vocablo aislado, una sola cosa. O una sombra que pasa. El miedo es una escuela con muchos niños. Un patio de recreo. Una persona que no quiere ser persona y se queda en el salón de clase escondiendo un ratón blanco en el bolsillo del suéter, o en las mangas ...