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Maria do Rosário Pedreira (1959 )

Nómada Se sentó en el puerto y abrió para quienes lo escuchaban su libro de viajes. Había conocido las montañas heladas del norte y atravesado de noche blancas y densas selvas, acosado por los osos. Había cruzado ciudades luminosas donde las mujeres tenían el cabello rubio, pero nadie hablaba su idioma; y se dejó arrastrar por los vientos hasta las playas cálidas del sur donde adquirió piel morena y ojos verdes. Después se instaló provisionalmente en las ruinas de un viejo continente donde fue monje, amante, hombre letrado, y enseñó a las niñas de un claustro blanco los rudimentos de la lectura. Y, por fin, partió hacia uno de los confines del mundo, donde lo tomaron por el último marinero y lo persiguieron. Había perdido a dios en su camino y volvió hacia atrás. Por lo que recordaba, tenía una pequeña herida en la voz: en ningún lugar había hallado aún el nombre de su casa. ("emma gunst", trad. verónica aranda)

Donizete Galvao (1955/2014 )

Arte poética La lengua de la vaca lame con gusto la sal del comedero y si no queda sal, la memoria de la sal la madera, el comedero, hasta que todo quede pulido por su lija. La lengua de la vaca recoge con agrado el rastrojo meado de ratón del fondo del granero y muele, vuelve a moler y tritura el maíz y la paja dura, hasta que flores de espuma broten en la comisura de la boca, con un suave perfume de leche. La lengua de la vaca lame la cría trémula, en un baño bautismal, y engulle el mosto, el gargajo amniótico, y la lamerá todavía, cuando casi novilla exhiba la hija pústulas en el lomo. +++ Nina Simone  Voz de taturana que deja un rastro de fuego por donde pasa. Voz de sosa cáustica royendo la carne hasta excavar un foso. Voz púrpura de las cinco llagas de la pasión. Voz de acero temperado con bourbon. Voz de avatar, del dios Visnú, de San Juan de la Cruz cantando blues. Voz de negra ven...

Arturo Corcuera (1935/2017 )

Juego de espejos (el poeta) Para buscar imágenes me sumerjo en el sueño, para cazar sirenas tiro mi anzuelo al espejo (álbum de familia) ¡Oh, antiguo espejo, adónde habrás guardado la cara del abuelo! (leyenda) Cuentan los viejos que los ríos de antes desembocaban en los espejos (suspenso) ¡Cuántos rostros por la borda, ay, si el espejo se rebalsa y se desborda! (hallazgo) habita un cisne de bruma en el fondo del espejo: ayer le arranqué una pluma (ego) ¿Algún día, espejo, enseñarás mi rostro cuando no era viejo? ("hojas de vida" blogspot)

Antonio Orihuela (1965 )

Extremadura Todos los negocios del mundo se reducen a uno solo, Antonio, robar a los pobres. Por muchos nombres que le pongan, por muy bonito que lo vistan, este es el único negocio que hay en el mundo. Yo pongo la tierra, las semillas, el agua, el trabajo, y los beneficios se los llevan los intermediarios. A mí me están pagando el kilo de tomates a 20 céntimos, pero si tú vas a comprarlos a la tienda te lo cobran a dos euros. ¿Esto como es posible?, pues porque en el mundo hay listos y tontos, y a nosotros nos tocó estar entre los tontos. Los tontos son los que trabajan desde niños, los que tratan de vivir haciendo el menor daño posible, los que cumplen con las leyes, con el fisco; los tontos son los que se resignan, los que se conforman, los que agachan la cabeza, los que no quieren problemas; los tontos son los que mueren por una patria que te compra los tomates a veinte céntimos. Cada cinco minutos nace un tonto. Extremadura es uno de los sitios...

Uriel Martínez (1950 )

La taza La taza donde no posaste tus labios ahí sigue en el alféizar de la noche. En la ventana donde esperó las alas tenues de una boca poco a poco se enfrió. Luego vino la madrugada de abrigos gélidos y discretamente le abrió heridas nuevas. Pasaron nubes, se desvanecieron arco iris, huyeron aves sin plumas pero no llegaste, no viniste, no nada. +++ Oración Buenos días mingitorio de acero inoxidable donde muchos llegan y descargan penas preocupaciones negras puertas al campo. Buenos días muebles albos, exentos de pena cansancio y vida. Oren por mí oscuros manantiales, oren cristal de roca, rueguen por aquellas que de madrugada lloran por el niño perdido en ciegos cauces. [Inéditos]

Margaret Atwood (1939 )

Poema nocturno No hay nada a qué temerle, es sólo el viento cambiando hacia el este, es sólo tu padre el trueno tu madre la lluvia En este país de agua con su luna parduzca húmeda como un hongo, sus tocones ahogados y largas aves que nadan, donde el musgo crece en todos los lados de los árboles y tu sombra no es tu sombra sino tu reflejo, tus verdaderos padres desaparecen cuando las cortinas cubren la puerta. Somos los otros, los de abajo del lago que silentes estamos al pie de tu cama, con nuestras cabezas de oscuridad. Hemos venido a cubrirte con lana roja, con nuestras lágrimas y susurros distantes. Te meces en los brazos de la lluvia la fría arca de tu dormir, mientras nosotros esperamos, tus nocturnos padre y madre con nuestras manos frías y lámparas muertas, sabiendo que solamente somos las oscilantes sombras lanzadas por una vela, en este eco que escucharás veinte años después. ("periódico de poesía", no. cien, trad. daniela birt)

Juan Rodolfo Wilcock (1919/1978 )

Deshacerme Extiendo hacia mi pasado vanos tentáculos de sueño para capturar objetos, papeles que quizás no existen más; sin embargo, como un remordimiento, sé que mis riquezas simbólicas todavía están allá, en aquella casa hoy cerrada, jaula de un loco y de una vieja: mis retratos de entonces, el sellito con mi nombre, y yo, yo por todas partes, en los espejos, sobre las paredes. Vamos, debo ir a desmantelar ese templo de mí mismo, saquear, regalar a los museos mis muebles más insólitos y tirar lo demás, exorcizar ese lugar destinado a mi culto, morir sin dejar huellas vergonzosas u otras, deshacerme de todo, irme así como he venido. ("periódico de poesía", no. cien, trad. jeremías bourbotte)