Entradas

Joan Margarit (1938 )

La profesora de alemán En aquel Instituto de posguerra debía haber aprendido algo de griego y adquirido un barniz sobre los clásicos.. Pero, si aprender algo era difícil,, nada tenía aún menos futuro que el alemán, cubierto por negruzcos escombros de Berlín bajo la nieve. La mía era una lengua perseguida y la suya una lengua derrotada. En un aula pequeña del chalé donde estaba instalado el Instituto, al entrar la encontraba de rodillas fregando junto a un cubo, hablando sola. No sé alemán y en general no tengo buen recuerdo de toda aquella gente, pero no olvidé  nunca su dolor. Ahora que paso cuentas con quién soy siento en frías baldosas mis rodillas mientras borro el ayer, como ella hacía con la roja cenefa del mosaico. ("poética y poesía", fundación juan march, madrid, mmx)

Charles Simic (1938 )

Mil novecientos treinta y ocho Ese fue el año en que los nazis entraron a Viena. Superman hizo su debut en Action Comics. Stalin exterminaba a sus camaradas revolucionarios, la primera Dairy Queen abrió en Kankakeee, Illinois. y yo estaba en mi cuna orinando mis pañales. "Debes haber sido una hermosa bebé", cantaba Bing Crosby. Un piloto al que los diarios llamaron Confundido Corrigan despegó de Nueva York con rumbo a California pero aterrizó en Irlanda, mientras yo miraba cómo mi madre sacaba un pecho de su bata azul y me lo acercaba. Aquel septiembre hubo un huracán que arrastró un cine por los aires hasta la playa de Westhampton. La gente se angustiaba porque el mundo se iba a acabar. Un pez que se creía extinto hacía setenta millones de años apareció en la red de un pescador en la costa de Sudáfrica. Mientras yacía en mi cuna los días se volvían más cortos y más fríos y la primera nevada fuerte cayó en plena noche haciendo que todo se volviera muy s...

Uriel Martínez (1950 )

Ensayo a tientas Empiezas los ensayos a oscuras, de noche, primero una fruta, luego, el cable, el libro, el cuaderno, el polvo del sofá; más tarde la superficie mohosa del espejo, el grifo que gotea y gotea, el llanto multiplicado, el agua sin censo y el aljibe raso, la entrada al sueño; ensayas los primeros pasos, corres las puertas silenciosas del armario, los travesaños de párpados, los vacíos de muelas idas, de incisivos desgastados, de oídos como tapias.

David Huerta (1949 )

El Minotauro baila... El Minotauro baila, resopla gigantesco sobre cenizas, cráneos, escombros. Baila sobre un abismo y no lo sabe: gime, ruge, lanza llamas con espasmos de dragón y de simio. El laberinto se cuece con los ecos de esa danza y los salvajes tumbos que resuenan. Asterión, el grave Minotauro, no lo sabe, pero baila sobre un abismo afilado, inexorable. El hilo de Ariadna es ese abismo. Veo... Veo la claridad, el corazón del diamante; veo el vuelo, la quietud convocada -y después la elevación de las piernas en la fluencia tibia. Veo, el aire al vuelo, la ráfaga piadosa de tus manos: culminación del cuerpo, toda mi ansia. Veo tus tobillos sobre un fondo gris como navajas en la niebla. En el espejo de tu cuerpo veo mi cuerpo dormido, deseándote, mientras creces como una invocación en el fuego multiplicado de la danza. ("el espejo del cuerpo", ed. unam, méxico, mcmLxxx)

Ursus Sartoris (1971 )

Ayer lo oí agrietarse en el eco de las amatistas, apenas si balbuceaba. Entre la palabra sanguínea y los íncubos del pensamiento, entre destello y destello había visto las últimas garzas desvanecerse en sus labios como si fuera un segundo ocaso como si cada una de ellas fuera el sol en busca de su manto. ("periódico de poesía")

Armando Salgado (1985 )

Cherán: todos los árboles del mundo 3 Afilar un machete en la boca del suelo para cortar culebras de agua. El abuelo José partía historias como gajos de naranja y nos hablaba del respeto a la naturaleza. Era un gran árbol. Su bosque no conocía el dolor, ningún quejido. Decía que las enfermedades llegaron como fábricas de detergentes. Contaminaron cuerpos y los ríos y las historias personales de los barrios y las casas de adobe y la plaza del centro. Les dejaron códigos de barras para prevenir la vejez en la autopista que detona casetas. Los árboles son ahora petróleo y atermitan la dentadura del gasoducto. Inflan con resina la compraventa de colorante artificial para las arrugas. Al recordar, nunca había sido tan viejo y a la vez tan niño. Ay, abuelo, corta otra naranja menos agria, una hogaza de pan no tan dura; no compres charales con lama, mejor una chúspata o un taco de borrego sin limón. Los alimentos que anuncia la bocina tienen chapopote. Muertos tirados e...

María Auxiliadora Álvarez (1956 )

9 mamá es un animal negro manso extenso huele a aguas estancadas cría batracios dulces en las encías no come no duerme no ríe es un espacio oscuro que recorro con la lengua y me sabe a semen a sangre a agua de renacuajo mamá es un animal quieto amarrado hinchado habitual muerto ("ars scribendi")